Arrasate busca ser más habitable para la comunidad LGTBI+

Jóvenes comparten experiencias personales y reflexionan sobre la normatividad y la visibilidad en el municipio.

Imagen genérica: Un grupo diverso de jóvenes en una plaza del País Vasco, destacando la comunidad y el diálogo.
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Imagen genérica: Un grupo diverso de jóvenes en una plaza del País Vasco, destacando la comunidad y el diálogo.

En un diálogo moderado por la periodista Kattalin Miner, Ane Uribarren y Oihan Zubizarreta analizaron los retos y oportunidades para hacer Arrasate más habitable para la comunidad LGTBI+.

En un evento moderado por la periodista Kattalin Miner y socia de la cooperativa Eihera, intervinieron Ane Uribarren (Arrasate, 2005) y Oihan Zubizarreta (Arrasate, 1985). Inicialmente, Nerea Loron La Furia también iba a participar, pero no pudo asistir por un imprevisto de última hora.
Miner dejó claro el objetivo de la sesión: "Queremos hacer Arrasate más habitable para nosotras; porque lo que es más habitable para la comunidad LGTBQI+, es más habitable para todos". Ambos jóvenes hablaron desde su experiencia personal.
Para Zubizarreta, los años en Bilbao, entre estudios universitarios, fueron "liberadores", y después regresó a Arrasate. Allí, subrayó que Arrasate es "tan nido como jaula". "La normatividad opera en nuestro día a día, en nuestro círculo de amigos", afirmó. A pesar de que Arrasate tiene características "progresistas", "muchas de las prácticas, pensamientos, marcos y actitudes que se reproducen son conservadores y tradicionales, y en ese sentido, es una jaula".
Zubizarreta, miembro del grupo Morbor Arrasate, también abordó la idea de la visibilidad. "Somos mucho más visibles que hace unos años, sí, pero es frustrante ver que no podemos funcionar como una comunidad más organizada a nivel de pueblo". No obstante, transmitió un mensaje positivo: "Lo ganado en transfeminismo no puede retroceder, y estoy convencida de que la sociedad respondería ante eso. Debemos seguir construyendo comunidad, es muy importante".
Ane Uribarren, miembro del movimiento Trasmaribibollo, señaló que Arrasate tiene dos caras. "Quiero a Arrasate, pero es una ciudad pequeña con dos caras; por un lado, da cercanía, sabemos quién es el vecino. Al mismo tiempo, sin embargo, Arrasate conlleva presión; aquí está claro que la normatividad se impone". Entre los jóvenes, en este momento clave de formación de identidad, "la norma está muy extendida, diciendo, entre otras cosas, cómo vestir, cómo ligar y qué cuerpo desear". Según Uribarren, "Arrasate es hogar, pero no siempre; tenemos que tener cuidado a veces". "Me gustaría que Arrasate fuera un pulmón. Los jóvenes tenemos falta de referentes en Arrasate, los referentes aún no son tan visibles. En el pueblo hay muchas maricas, bollos y disidentes sin organizar".
El programa se cerrará el domingo con la concentración en la Herriko Plaza (12:30), seguida de un "kuir-poteo" musicalizado.