La diversidad de los dialectos vascos genera numerosas variantes para una misma palabra, y un claro ejemplo de ello es el nombre que se le da a la pequeña protuberancia que aparece en manos y dedos. En Oikia y pueblos cercanos se le denomina “garatxoa” (oralmente “gaatxua” o “gatxua”), mientras que en Zumaia es más común “enorra”. En Zestoa se usa “garitxu” y en Zarautz “garitxo”, como muestra el EHHA atlas de Euskaltzaindia.
Este atlas también recoge otras variantes como gari, garijo, garitx(a), garatx(a), ga(r)atxo, kalitz(a), karitx(a), karitta, karetx(a), karatx(a) y ka(r)atxo. Curioso es el testimonio recogido en Arroa, donde se usa “enorra” para los animales y “garitxua” para las personas. En Eibar y la zona de Deba también se emplea la palabra “enorra”.
Hace unas semanas, el Geoparque organizó una excursión sobre plantas medicinales en Oikia. Allí se explicó que el látex que segregan las higueras y las euforbias se ha utilizado para eliminar las “enorras”. Durante el evento, los asistentes de Oikia se referían a ellas como “gatxua”, y una residente local confirmó que ella usa “gaatxua”.
“"Para quitar las verrugas, hay que ir a un juncal y atar un junco traído de allí, y al atarlo hay que decir: "un junco, dos verrugas, este junco quitará esa verruga"."
R.M. Azkue, en el cuarto volumen de su obra Euskalerriaren Yakintza, también documentó otra forma de curar “enorras” o “garatxoak” en Zumaia, relacionada con un lugar con abundancia de juncos, conocido en castellano como ‘juncal’.




