El joven jugador, nieto de un carismático remero, disputó sus primeros minutos en el fútbol profesional en el estadio Carlos Belmonte, durante el encuentro frente al Albacete. Saltó al césped en el minuto 84, un momento que, a pesar de que el marcador ya estaba sentenciado con un 0-3, será inolvidable para él.
Cuatro años después de su llegada desde el CD Getxo, este central de 21 años cierra un ciclo de progresión que incluye su paso por el juvenil, el filial y ahora el primer equipo. Su trayectoria ha sido constante: fue fichado por el club en la temporada 22-23 como juvenil de segundo año, pasó dos temporadas en la división de honor juvenil y otras dos en Segunda RFEF con el filial, donde esta campaña ha sido titular en 24 ocasiones y ha anotado un gol.
Ya había tenido contacto previo con el primer equipo, habiendo disfrutado de 33 minutos en la Copa del Rey el 30 de octubre de 2024 contra la UD Logroñés. Posteriormente, el 8 de enero, fue titular en el estreno en Copa del Rey.
El club eibarrés ha destacado que el joven futbolista sigue la saga deportiva de su abuelo, quien ganó su primera Bandera de La Concha en los años 70. Este remero olímpico en Moscú 1980 acumuló 16 banderas en su palmarés, además de haber sido patrón de traineras en Orio, Lasarte, Kaiku, Zierbena y Castro, siendo un deportista y preparador que conocía la competición desde la tensión del remo.




