El Eibar afronta este domingo en Anduva la primera de las cuatro finales que restan para la conclusión de la temporada. Tras caer por un contundente 2-4 ante el Málaga en Ipurua el pasado sábado, el conjunto necesita reaccionar cuanto antes para mantener vivas sus opciones de alcanzar el playoff de ascenso. Y para ello, la principal prioridad pasa por recuperar la solidez defensiva que había convertido al equipo armero en el más fiable de las principales ligas europeas en los últimos meses.
La derrota frente a un rival directo dejó una sensación especialmente amarga en Ipurua. No solo por el golpe clasificatorio, sino también por la forma en la que llegó. El Eibar encajó cuatro goles por primera vez esta temporada en casa y por segunda vez en todo el curso, tras el 4-0 recibido el pasado mes de noviembre en El Sardinero frente al Racing de Santander. Un dato especialmente llamativo teniendo en cuenta que el equipo venía de firmar unos registros defensivos sobresalientes.
De hecho, antes del duelo ante el Málaga, el portero únicamente había recogido cuatro balones de su portería en las diez jornadas anteriores. El Eibar había construido su espectacular remontada clasificatoria a partir de una fiabilidad defensiva casi impecable, dejando la portería a cero en la mayoría de ocasiones y convirtiéndose en el equipo con más partidos sin encajar gol de la categoría (16 en 38 partidos). Sin embargo, el conjunto malaguista logró desmontar esa fortaleza en una segunda mitad en la que los armeros mostraron desajustes impropios de los últimos meses.
Ahora, el objetivo pasa por reconstruir cuanto antes esa muralla defensiva. Enfrente estará un Mirandés que convierte Anduva en uno de los escenarios más exigentes de la categoría y que exigirá al máximo a un Eibar obligado a sumar de tres para no descolgarse de la pelea por finalizar entre los seis mejores.
La buena noticia es que el equipo poco a poco empieza a recuperar efectivos. Tras dos meses de ausencia, un jugador clave ya ha vuelto a entrenarse parcialmente con el grupo tras superar sus problemas en el menisco y podría entrar en convocatoria. Su regreso supondría un importante refuerzo para una defensa que necesita recuperar su contundencia en este tramo final del curso.




