El Ayuntamiento de Eibar ha expresado su rotundo rechazo al proyecto del parque eólico de Basalgo tras las modificaciones planteadas por la promotora. El nuevo planteamiento contempla tres aerogeneradores en Eibar, uno en Soraluze y uno en Bergara, situando la potencia total del parque en 24,95 MW. La principal modificación responde a una alegación de la Diputación Foral de Bizkaia sobre distancias de seguridad respecto a Udalaitz y refugios de alimoche, aceptada por el Gobierno Vasco.
La documentación inicial preveía seis aerogeneradores y una potencia de 28 MW. Con el nuevo planteamiento, Eibar pasa de dos a tres aerogeneradores, mientras que Bergara reduce de tres a uno. El proyecto se reduce así de seis a cinco aerogeneradores.
El alcalde de Eibar, Jon Iraola, ha manifestado su firme oposición: "Este alcalde está en contra del parque eólico de Basalgo y mi posición no ha cambiado. Sigo considerando que este proyecto no es adecuado para nuestro municipio y las modificaciones planteadas por la promotora no cambian mi rechazo a esta instalación". Iraola añadió que "además, resulta especialmente preocupante que Eibar pase de dos a tres aerogeneradores".
Eva Juez, concejala de Medio Ambiente, ha subrayado que la postura municipal no varía: "El proyecto ha cambiado pero las razones que nos llevaron a posicionarnos en contra siguen estando ahí. Vamos a estudiar nuevamente toda la documentación y seguiremos defendiendo los intereses de Eibar durante la tramitación".
El consistorio eibartarra presentó alegaciones centradas en afecciones territoriales, paisajísticas, ambientales y patrimoniales. El cambio más significativo es la distribución territorial: Eibar asume un aerogenerador más, mientras Bergara reduce de tres a uno. Soraluze mantiene el aerogenerador inicial.
Luis Vicente Castellanos, concejal de Urbanismo, explicó que el Ayuntamiento analiza la nueva documentación: "La modificación responde fundamentalmente a una cuestión planteada por la Diputación Foral de Bizkaia en relación con las distancias respecto a Udalaitz y a los refugios de alimoche. Sin embargo, muchas de las cuestiones que planteamos desde Eibar siguen sin recibir una respuesta suficiente".
Castellanos considera relevante que el cambio de ubicación no resuelva las demás afecciones señaladas: "Que se modifique la ubicación de los aerogeneradores por una determinada afección no significa que se hayan resuelto las demás afecciones que señalamos en nuestras alegaciones. Vamos a revisar el proyecto punto por punto y volveremos a plantear aquellas cuestiones que consideremos que siguen sin estar suficientemente atendidas".
Una preocupación destacada es que el nuevo proyecto sigue sin tener en cuenta adecuadamente el frente de batalla de la Guerra Civil en el entorno. El área de Basalgo tiene relevancia histórica por los combates desarrollados en Eibar y su entorno, con vestigios de posiciones defensivas y el frente de batalla, parte del patrimonio histórico y la memoria de la ciudad.
Para el Ayuntamiento, cualquier actuación debe analizar no solo las afecciones ambientales y paisajísticas, sino también su impacto sobre este patrimonio histórico. Castellanos reclama que esta cuestión se incorpore a la evaluación: "Nos preocupa especialmente que el frente de batalla de la Guerra Civil siga sin recibir la consideración que creemos que merece. Estamos hablando de un espacio con valor histórico y patrimonial que debe ser identificado, estudiado y protegido antes de llevar a cabo actuaciones que puedan afectar al terreno".
Tras la modificación del proyecto, se abre un nuevo plazo de 30 días para presentar alegaciones. El Ayuntamiento de Eibar analizará la documentación y estudiará la presentación de nuevas alegaciones. Jon Iraola señaló que "tenemos 30 días para analizar la nueva documentación y presentar nuevas alegaciones. Lo vamos a hacer con rigor y con la misma determinación que hasta ahora. Nuestra obligación es defender Eibar y asegurarnos de que cualquier decisión que afecte a nuestro territorio tenga en cuenta todas sus consecuencias".
El consistorio considera que mientras cuestiones como las afecciones territoriales, paisajísticas, medioambientales y la protección del patrimonio relacionado con el frente de la Guerra Civil sigan sin respuesta adecuada, el proyecto genera una afección que el Ayuntamiento de Eibar no considera asumible para el municipio.




