Este suceso se suma a la reciente aparición de pintadas contra el alcalde, lo que ha generado preocupación en Eibar al recordar dinámicas de intimidación que la sociedad local consideraba superadas.
Desde el Consistorio han recordado que, aunque la discrepancia política es legítima en democracia, esta nunca debe derivar en agresiones a las instituciones. El gobierno local ha reafirmado su apuesta por la convivencia, el respeto y la pluralidad como pilares fundamentales de la ciudad.




