Eibar recupera el servicio de auzozainas para reforzar la seguridad en los barrios

Cuatro agentes de la Policía Local patrullan las zonas vecinales con el objetivo de mejorar la convivencia y estrechar la relación con la ciudadanía.

Imagen genérica de la placa de un auzozaina, con un fondo borroso de una calle de Eibar.
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Imagen genérica de la placa de un auzozaina, con un fondo borroso de una calle de Eibar.

El nuevo servicio de auzozainas, compuesto por cuatro agentes de la Policía Local, ha sido activado en Eibar para reforzar la seguridad en los barrios y fomentar una mayor cercanía con los ciudadanos.

El Ayuntamiento de Eibar ha reactivado el servicio de auzozainas, con cuatro agentes de la Policía Local dedicados a patrullar los barrios para mejorar la seguridad y la convivencia. Esta iniciativa busca fortalecer la relación entre la policía y la ciudadanía, centrándose en la prevención y la respuesta rápida ante posibles incidencias.
Los nuevos agentes operan en áreas como Amaña-Legarre, Urki-Ipurua, Jardiñeta-Zona Este y el Centro. Realizan patrullajes a pie y en moto, aumentando su presencia y visibilidad en parques, entornos escolares, comercios y zonas de alto tránsito. Este servicio se ha implementado con personal ya existente de la plantilla de la Policía Municipal, sin necesidad de nuevas contrataciones.

"La puesta en marcha del servicio ya es una realidad que se está notando en el día a día de la ciudad. El objetivo era contar con una Policía de proximidad que estuviera presente antes de que surgieran los problemas, escuchara a la ciudadanía y conociera de primera mano la realidad de cada barrio."

el alcalde
La función de los auzozainas no se limita a la vigilancia. Su labor también se enfoca en la mediación, la prevención y la detección temprana de problemas de convivencia o necesidades de mejora en el espacio público. Fuentes municipales indican que los agentes ya están realizando tareas de acompañamiento en centros educativos, seguimiento de puntos sensibles del espacio público y colaborando directamente con comerciantes, asociaciones vecinales y colectivos sociales.
La valoración inicial del servicio es positiva, tanto por parte de la ciudadanía como dentro del propio cuerpo policial. Según el Ayuntamiento, esta primera fase representa un paso firme hacia una policía más integrada en la vida urbana. Este servicio fue implementado por primera vez en la década de los ochenta y ahora vuelve a formar parte del organigrama de servicios municipales.