El ciclista cadete completó los 68 kilómetros del recorrido en un tiempo de 1:47:45, a una media de 37,87 km/h, imponiéndose por escasos dos segundos a un numeroso grupo perseguidor en la meta de Urkizu.
La jornada, con un marcado carácter primaveral, comenzó con la apertura de la oficina permanente en el Ayuntamiento y una destacada participación: 153 corredores tomaron la salida desde la calle Toribio Etxebarria. Desde el inicio, la carrera fue muy nerviosa, con continuos intentos de fuga que no lograban consolidarse ante el control del pelotón.
Uno de los movimientos destacados de la prueba llegó de la mano de un ciclista de Eibar, quien probó fortuna en solitario y logró abrir un pequeño hueco. Sin embargo, su intento fue neutralizado a escasos kilómetros de la llegada, cuando el grupo principal ya rodaba lanzado hacia el desenlace en las calles de la ciudad.
Fue entonces cuando se produjo el movimiento definitivo. Desde un pelotón ya muy seleccionado, con aproximadamente medio centenar de corredores, el ciclista del Dimaq-Ipar Maquina lanzó su ataque en el momento justo, logrando una ligera ventaja que supo mantener hasta la línea de meta en Urkizu. Por detrás, los ciclistas del Canalsa-Maldopar y Café Dromedario-Flotamet encabezaron el grupo perseguidor, cruzando la meta en segunda y tercera posición, respectivamente, ambos a tan solo dos segundos del vencedor.
La dureza de la prueba volvió a quedar reflejada en los datos finales: de los 153 corredores que iniciaron la carrera, solo 101 lograron completarla, evidencia del alto ritmo y la exigencia de un recorrido sin grandes puertos pero con constante desgaste.
En la clasificación por equipos, el triunfo fue para el Ulma-Aloña Mendi, cuyos corredores firmaron una actuación sólida y regular para imponerse en este apartado, por delante de Limousin Oriako y Café Dromedario-Flotamet.
El IX Trofeo Club Ciclista Eibarrés volvió a confirmar el buen momento de la cantera ciclista, con jóvenes corredores que ya muestran un alto nivel competitivo apoyados por un numeroso público. Desde la organización se quiso agradecer el apoyo del Ayuntamiento de Eibar, Ascensores Beltrán, Casa Galicia As Burgas y el resto de colaboradores, fundamentales para que este tipo de pruebas sigan formando a las futuras generaciones del ciclismo.




