Residentes de la Casa Tipularren en Laudio, en riesgo de desalojo tras fallos judiciales

Doce personas, en su mayoría jóvenes migrantes, podrían quedarse sin hogar después de dos procesos judiciales relacionados con la ocupación del edificio.

La Casa Tipularren en Laudio, un edificio histórico en mal estado.
IA

La Casa Tipularren en Laudio, un edificio histórico en mal estado.

El 11 de mayo de 2026, doce residentes de la Casa Tipularren en Laudio se encuentran en riesgo de desalojo tras la conclusión de dos procesos judiciales, lo que podría dejarlos sin hogar.

La cuestión de la ocupación se ha situado en el centro del debate político, también en Aiaraldea. En los últimos meses, la Casa Tipularren de Laudio ha estado en el punto de mira de la opinión pública, un año después de que personas comenzaran a vivir en ella. Tras llegar el caso a los tribunales, el edificio se encuentra actualmente en riesgo de desalojo.
Inicialmente, un juez de Amurrio absolvió a los jóvenes acusados de vivir en esta casa del siglo XIX, interpretando que no se daban las condiciones para sancionarlos. El juez argumentó que, debido a las obras realizadas por la Agencia URA en el río Nervión, no solo se limpiaron los matorrales alrededor de la casa, sino que también se derribó un muro, dejando el edificio abierto. Además, se destacó que la casa ya había sido ocupada en 2008 y el propietario, a sabiendas de ello, no había presentado denuncia en aquella ocasión.
Sin embargo, tras la absolución, el propietario volvió a presentar una denuncia. Otro juez del juzgado de Amurrio asumió el caso y, esta vez, decidió condenar a las cuatro personas identificadas con una multa de 2.400 euros (600 euros cada una) y el desalojo. Este juez señaló que la Ertzaintza había notificado a los condenados la existencia de una denuncia en su contra y, aun así, no abandonaron la casa.

"Antes teníamos casos así en Bilbao, pero desde hace dos años también nos llega gente de Aiaraldea o Durangaldea. En vuestra comarca también llevé un caso en Urduña, por ejemplo. En ese, unos jóvenes se metieron a vivir en un local."

Abogado del Movimiento de Ocupación de Bilbao
Un abogado explicó que el perfil de los
La Casa Tipularren ha estado vacía desde 1999, y en el invierno de 2025, jóvenes sin hogar encontraron la puerta abierta y entraron. El edificio carece de servicios mínimos, como agua, y las ventanas están rotas. También hay problemas de humedad y ratas, y los residentes han experimentado problemas respiratorios.
Estos jóvenes llegaron a Euskal Herria sin permiso de trabajo, lo que les impide acceder al mercado laboral. Para sobrevivir, recogen chatarra o venden objetos encontrados en la basura. La policía a menudo les confisca estos objetos, acusándolos de robo.
A pesar de estos obstáculos, los residentes de la Casa Tipularren tienen la intención de integrarse en la comunidad de Aiaraldea. Para ello, se han matriculado en centros educativos para estudiar formación profesional y castellano. Vivir en la casa les permite concentrarse en sus estudios, algo imposible cuando se vive en la calle.