El objetivo principal de la concentración es denunciar la reciente muerte de un joven de Llodio en la prisión de Zaballa. Según las asociaciones, en los últimos tiempos "se han producido incidentes especialmente graves en diferentes prisiones del sur de Euskal Herria", incluyendo la muerte de tres presos: dos jóvenes en Zaballa y una persona de 80 años en Pamplona.
Para las asociaciones, la raíz del problema reside en que la mayoría de los presos presentan patología dual, es decir, sufren problemas de salud mental y adicciones de forma simultánea. Aiaraldea Komunikabideak preguntó a Salhaketa si esta era la situación del joven de Llodio, pero la asociación no tiene datos para confirmarlo. Sin embargo, han insistido en la necesidad de prestar atención a la situación general, destacando que el 70% de los presos tienen patología dual.
El sistema penitenciario está funcionando de facto como un recurso sustitutivo de medios sanitarios y sociales inexistentes o insuficientes.
Las asociaciones han subrayado que las muertes ocurridas en los últimos meses no son casos aislados, sino que revelan un problema estructural. Por ello, han exigido la intervención del Ararteko para que investigue los hechos, evalúe la situación de las personas con patología dual en prisión y promueva medidas urgentes que garanticen una atención integral y continuada en un entorno libre de drogas.




