El Txoko Los Naipes de Artziniega reunió a 16 parejas en las jornadas clasificatorias del campeonato de mus. El evento, si bien estuvo marcado por la competición, también destacó por el reencuentro entre sus participantes.
Al frente de la organización se encontraba Encina Arrazuria, quien ha expresado su "especial satisfacción" por abrir las puertas de su txoko a este campeonato. Implicada en el mundo del mus desde hace años, se enorgullece de haber logrado congregar a tantos jugadores alrededor de una mesa.
Su conexión con el juego se remonta a su infancia, en el restaurante que regentaba su padre, Felipe Arrazuria. "Aprendí de tantas horas que pasaba allí, viendo partidas hasta la madrugada", recuerda, reconociendo que esta afición se ha convertido en una parte fundamental de su vida.
A pesar de que su padre fue campeón de Álava y el mus siempre tuvo un lugar destacado en la familia, Encina Arrazuria sigue viviendo este juego con la misma pasión. "Sigo dando mi vida por el mus", afirma, y las jornadas celebradas en Los Naipes son la mejor prueba de ello.




