El Museo Etnográfico de Artziniega organiza un taller de pan tradicional

La asociación Artea, gestora del museo, busca recuperar la calidad del pan de antaño con una actividad gratuita para niños y adultos.

Imagen genérica de un taller tradicional de elaboración de pan en la cocina de un caserío.
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Imagen genérica de un taller tradicional de elaboración de pan en la cocina de un caserío.

El Museo Etnográfico de Artziniega ha organizado un taller de amasado y horneado tradicional para el sábado 11 de abril, con el objetivo de recuperar las técnicas ancestrales de elaboración del pan, dirigido a público infantil y adulto.

El ritmo acelerado de la sociedad actual a menudo nos hace olvidar las cosas sencillas y de calidad. Un claro ejemplo se encuentra en el proceso de elaboración del pan que se utilizaba antiguamente y que, hoy en día, solo dominan los profesionales de las panaderías. Existen panes de diversas medidas, infinidad de nombres y distintos niveles de cocción, pero ¿poseen la misma calidad que las hogazas de antaño?
Los miembros de la asociación Artea, entidad gestora del Museo Etnográfico de Artziniega, tienen claro que no. Por esta razón, la cocina de baserri que alberga este recinto acogerá este sábado, 11 de abril, de 11:30 a 14:00 horas, un taller de amasado tradicional con posterior horneado. La actividad, dirigida tanto a niños como a adultos, será gratuita, pero requiere inscripción previa llamando al 945 396 210 o escribiendo a artziniegakomuseoa@gmail.com, ya que las plazas son limitadas.
La capacidad de este museo, con más de cuatro décadas de historia, para realizar demostraciones de este tipo se evidencia en la gran cantidad de utensilios que atesora relacionados con la elaboración del pan. Desde la siega y recogida del trigo en gavillas, pasando por la trilla y la molienda, hasta finalizar con el amasado de la harina y la cocción del pan en horno de leña.
Entre las herramientas de labranza se encuentran rozaderas, azadas, layas, garguillos, brabantes, trapas y gradas, todas ellas empleadas para preparar el campo. También se exhiben hoces, desorilladores, gavillas y trillos, utilizados en la siembra y recolección del trigo. Además, el museo cuenta con un molino fluvial a escala, con sus correspondientes piedras para convertir el cereal en harina, incorporado al patrimonio del museo en 2012 gracias a la donación de un vecino de Armentia.
El conjunto se completa con un horno de leña para cocer el pan, que la asociación Artea suele instalar a la entrada del museo para hornear los panecillos amasados por el público en el taller previo. Una situación similar ocurre con los molinos hidráulicos que las poblaciones de cada zona utilizaban para moler el cereal y convertirlo en harina para hacer pan; un ejemplo de ello se encuentra en el molino de la localidad de Soxoguti, en la propia Artziniega.

El horno era una pieza fundamental en nuestros pueblos y caseríos, podían ser privados o comunales, pero siempre se han dado casos de coexistencia de hornos unifamiliares y del pueblo. Eran los propietarios o en su caso los usuarios quienes los mantenían, procediendo rotativamente cada uno de ellos, previo acuerdo con los demás, a la cocción del pan. Muchos de estos hornos han desaparecido con el paso de los años, dejándonos huérfanos de una parte de nuestra historia y arquitectura.

Este molino, de un solo eje, utilizaba la fuerza del agua del arroyo Sojo, que desemboca en el Herrerías, para hacer girar su maquinaria. Actualmente no funciona y el Ayuntamiento lo presentó a los Presupuestos Participativos de Álava 2025 para conseguir financiación para su reparación, pero no obtuvo el respaldo de votos suficiente.