El Ciclo Basa fusiona naturaleza, cuerpo y euskera en diversas actividades

La iniciativa organizada por Aiaraldea Ekintzen Faktoria ha ofrecido paseos poéticos, experiencias con barro y reflexiones sobre el trabajo comunitario.

Imagen genérica: Un grupo de personas construyendo una estructura de mimbre en una actividad relacionada con la naturaleza.
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Imagen genérica: Un grupo de personas construyendo una estructura de mimbre en una actividad relacionada con la naturaleza.

El Ciclo Basa, organizado por Aiaraldea Ekintzen Faktoria, ha fusionado naturaleza, cuerpo y euskera el sábado, ofreciendo paseos poéticos, experiencias con barro y reflexiones sobre el trabajo comunitario.

La iniciativa ofreció un programa de actividades de día completo, con la naturaleza, el cuerpo y el euskera como pilares. Por la mañana, los participantes realizaron una caminata, durante la cual un representante de Azala leyó el poemario Kontra de Ane Zubeldia Magriñá. Así, tuvieron la oportunidad de escuchar la magia del euskera y la poesía en silencio, disfrutar del paisaje y descansar el cuerpo.
El silencio fue un elemento clave en la lectura, ya que uno de los objetivos del ciclo es reflexionar, con disfrute, sobre la situación de los creadores; escuchar el estado de los cuerpos, sentir el valor añadido que ofrece el euskera y considerar las condiciones que ofrece la naturaleza para hacer las prácticas creativas más vivificantes.
Tras finalizar el paseo, los participantes tuvieron la oportunidad de sumergirse en el barro, creando un espacio para pensar, jugar, experimentar y sentir. Posteriormente, guiados por un representante de Garaion, conocieron una construcción de mimbre y comprendieron cómo se trabaja y se construye de forma colaborativa.

"Se habló de la importancia del auzolan, qué es y qué no es, cómo las relaciones de género lo atraviesan a menudo, la importancia de trabajar en equipo, la necesidad de preservar y mantener esta costumbre, y cómo hoy en día es una herramienta valiosa para responder a los desafíos de la cultura creada en euskera, y cómo puede hacer los modelos de trabajo y relación más vivificantes."

Jasone Mitxelena
Después de estas intensas actividades, llegó la hora de la comida. Tras reponer fuerzas, se dirigieron a la Faktoria para ver un documental sobre Lurdes Iriondo, con el fin de conocer y homenajear mejor a esta referente vasca. Para finalizar el día, Amaia Miranda ofreció un concierto íntimo y potente, con canciones escritas en euskera y una traducida. Finalmente, el grupo Berba Labanakaz ofreció una actuación punk y descarada, dando un cierre inmejorable al ciclo.