“"Euskadi ofrece un ejemplo de cómo trasladar la planificación climática a actuaciones concretas en el territorio, a través de la colaboración entre administraciones, agentes y conocimiento técnico."
Expertos europeos estudian Bermeo y Bakio como modelos frente al cambio climático
Un centenar de técnicos y políticos de Europa han conocido los proyectos de recuperación del área de Tonpoi y la gestión de inundaciones en el río Estepona.
Por Erredakzioa Euskadi Egunkaria
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Paisaje costero en Euskadi con acantilados y vegetación autóctona, un sendero serpenteando a lo largo de la costa, bajo un cielo brillante, en un entorno de reserva natural.
Un centenar de técnicos y responsables políticos procedentes de distintos países de Europa se han desplazado este miércoles hasta Bermeo y Bakio para conocer sobre el terreno las actuaciones desarrolladas en ambos municipios para adaptarse frente a los efectos del cambio climático.
La visita se enmarca en unas jornadas organizadas por la sociedad pública de gestión ambiental del Gobierno Vasco, Ihobe, dentro del programa LIFE Urban Klima 2050. Los encuentros han reunido en Bilbao a responsables de 24 proyectos de la UE para compartir avances en mitigación y adaptación al cambio climático.
En Bermeo, la delegación ha sido recibida por representantes municipales, quienes acompañaron al grupo en un recorrido desde la Tala hasta Tonpoi. Durante el paseo, los expertos han podido conocer los detalles de la intervención en el enclave, situado en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y colindante con la Red Natura 2000. El área de acantilados próxima a la atalaya arrastraba un elevado nivel de degradación debido a la erosión, la presión humana y la pérdida de cubierta vegetal.
Tras dos años de obras, se han recuperado los acantilados mediante la plantación de especies autóctonas adaptadas a las condiciones del Cantábrico. También se han regenerado tres hábitats clave –el litoral costero, la campiña atlántica y el encinar cantábrico–, para favorecer la biodiversidad. Se han plantado cerca de un centenar de árboles y 1.200 arbustos, y se han habilitado senderos que permiten a la población acceder a las calas y disfrutar de un entorno natural. El plan ha tenido un notable componente social al transformarlo en una dotación verde de 1,4 hectáreas destinada a actuar como refugio climático.
En Bakio, por su parte, la alcaldesa ha encabezado la visita europea para conocer de cerca el proyecto frente a inundaciones del río Estepona, que afectan de lleno al núcleo urbano cada vez que se registran episodios de lluvias intensas. En este caso, la intervención de 2,4 millones de euros que se ejecuta en la actualidad en las zonas de Bakea y Solozarre, contempla devolver espacio al río, permitiendo la recuperación de sus procesos físicos y biológicos, y al mismo tiempo, abrir un área de ocio y esparcimiento.



