La entrada del tráfico rodado al puerto viejo de Bermeo estará controlada por un sistema de videovigilancia a partir de mediados de junio. Con la aplicación de esta medida, será imprescindible contar con la autorización municipal para acceder en el horario restringido.
Por este motivo, el Ayuntamiento, dirigido por EH Bildu-Guzan, ha iniciado el proceso de tramitación de los permisos, que podrá realizarse de forma presencial en la oficina Berhaz o a través de la sede electrónica municipal. Cada persona podrá registrar un máximo de dos matrículas y deberá indicar el modelo de los vehículos. Las solicitudes, que se resolverán en una semana, están abiertas a los ciudadanos y a actividades directamente vinculadas con el puerto.
En concreto, podrán pedir la autorización los empadronados en viviendas con acceso directo al muelle, los usuarios de los amarres –quienes deberán acreditar la documentación de Euskal Kirol Portuak (EKP)– y los establecimientos hosteleros y comerciales. Desde el Consistorio han señalado que «si están inscritos en el padrón de Actividades Económicas del Ayuntamiento, se comprobará de oficio». Completan la lista los usuarios de las lonjas, que tienen que acreditar su titularidad.
La administración local también ultima la puesta en marcha de un sistema complementario de autorizaciones temporales para atender las necesidades puntuales de acceder a Portuzarra, con el objetivo de que, a partir de la entrada en funcionamiento del sistema de videovigilancia, todas las situaciones que requieran entrada a la zona puedan estar cubiertas.
Esta medida culmina la iniciativa municipal de limitar el tráfico rodado en el muelle entre la una del mediodía y las seis de la tarde los fines de semana, festivos y en periodos vacacionales como Semana Santa y Navidad, así como en la temporada estival, desde el 15 de junio hasta mediados de septiembre. El gobierno municipal, liderado por Nadia Nemeh, busca así priorizar el uso peatonal y ordenar un muelle «tensionado» por la afluencia turística y la convivencia entre coches, paseantes y actividades propias del muelle.




