El objetivo de esta actuación es consolidar la infraestructura náutica en Bizkaia. Las obras comenzarán la próxima semana y, una vez finalizadas, el puerto alcanzará una capacidad cercana a los 530 amarres, sumando además nueve plazas para embarcaciones en tránsito.
La intervención permitirá reorganizar los atraques actuales, trasladando las embarcaciones de mayor eslora desde Portuzarra y las zonas de fondeo hacia los nuevos pantalanes. La distribución de las plazas se ajustará a las necesidades de los usuarios, priorizando embarcaciones de entre 8 y 15 metros.
Dentro del plan de transformación portuaria, se prevé la construcción de una nueva capitanía y la mejora de los servicios para visitantes. Asimismo, se procederá al derribo del antiguo astillero en el muelle de Frantxua, una estructura deteriorada que será eliminada para recuperar espacio estratégico para la actividad portuaria.




