Las licencias de Vehículo de Transporte con Conductor (VTC) en Bizkaia casi se han triplicado en los últimos doce meses, alcanzando las 294 autorizaciones vigentes a 1 de junio. Según datos oficiales, el número de servicios ofrecidos por las grandes plataformas tecnológicas ha aumentado significativamente en el territorio. Este fenómeno ha generado críticas por parte de los taxistas tradicionales, quienes denuncian competencia desleal y juego sucio.
La Diputación Foral, organismo encargado de tramitar estos permisos, ha advertido que no tiene más remedio que seguir adelante con todas las solicitudes que cumplan los requisitos, ya que está obligada por ley. Esto ocurre tras la anulación judicial de medidas implementadas hace una década para controlar la proliferación de VTCs en España.
El rápido crecimiento de plataformas como Uber y Cabify ha reconfigurado el panorama del taxi en Bizkaia. Los últimos datos revelan que por cada cuatro taxis tradicionales, ahora hay una VTC en el territorio. Específicamente, hay 294 licencias VTC frente a 1.186 taxis tradicionales (775 en Bilbao).
Esta proporción es inédita. En 2020, por ejemplo, solo existían 39 autorizaciones de alquiler con conductor, lo que equivalía a una VTC por cada 32 taxis. En 2018, el objetivo del 'decreto Ábalos' era que la ratio de coches de plataformas tecnológicas respecto a los taxis no superara uno por cada 30.
Ese límite se ha superado ampliamente. La velocidad de concesión de nuevas licencias es notable. La "explosión" de Uber y Cabify es un hecho. En junio de 2025, había 104 permisos; un año después, se han casi triplicado. Otro dato: el pasado mayo se concedieron 26 permisos VTC en Bizkaia, elevando la cifra de 268 a 294, lo que supone un incremento de la flota del 9,70% en solo 31 días.
Mientras las VTC crecen, el número de taxis tradicionales disminuye. En septiembre del año pasado, había 1.247 taxis en el territorio. Nueve meses después, la cifra ha bajado a 1.186, lo que representa una pérdida de 61 licencias, casi un 5%.
Uber llegó a Bilbao unos meses antes de la pandemia y Cabify a finales de 2024. Anteriormente, solo había 38 coches VTC en el territorio, ofreciendo servicios a la carta. Solían ser taxistas con clientes fidelizados, como grandes empresas o ejecutivos, que operaban de forma independiente. Las VTC se concibieron para dar cobertura legal a este tipo de autónomos.
¿Hay trabajo para todos en Bizkaia? ¿Tanto para VTC como para taxis? Es una pregunta en el aire. El presidente de los taxis en Euskadi, Borja Musons, reconoció recientemente que el sector vive un buen momento, aunque no el mejor, admitiendo que hay trabajo pero la competencia es cada día más feroz.
Uber y Cabify han abierto nichos antes fuera del mercado, como el de los jóvenes, que prefieren reservar por aplicación móvil con precio fijo. También son populares entre los turistas, acostumbrados a estas plataformas en sus países.
Ninguna de las dos empresas revela su facturación. Tampoco ofrecen datos sobre el número de vehículos operativos. Fuentes consultadas estiman que Uber supera las 150 licencias en Bizkaia, mientras que Cabify rondaría el centenar. Esta última utiliza modelos Polestar del Grupo Volvo, y sus vehículos se ven frecuentemente en talleres de la firma sueca en Enekuri para revisiones.
Actualmente, en Bizkaia se están tramitando todas las solicitudes de VTC que llegan, ya que la Diputación carece de herramientas para frenar su expansión. "Hay un vacío legal", admitieron fuentes del Departamento de Transportes, "estamos obligados a cursarlas porque, de lo contrario, estaríamos incumpliendo la ley al tratarse de un proceso reglado".
Cada petición que entra se estudia y recibe un sello favorable si cumple los requisitos mínimos: pagar una tasa inicial de 24,95 euros (renovable cada dos años por 19,91 euros), tener carné de conducir B (sin examen de callejero), estar dado de alta como autónomo o en una empresa del sector, y no tener deudas pendientes. Además, los solicitantes deben comprar coches de cero emisiones (eléctricos, híbridos enchufables o de hidrógeno). Aun así, el año pasado se rechazaron 520 peticiones por incumplir estas normas.
Multas de 1.001 euros. Los taxistas tradicionales llevan tiempo movilizándose contra las VTC, colapsando el centro de Bilbao en varias ocasiones. Protestan contra el "nulo" control de las autoridades. "No tenemos problema con que se den licencias tipo Uber. Nos oponemos a que se incumpla la normativa, ya que hacen servicios urbanos y deambulan por la ciudad buscando clientes, lo cual está prohibido", advirtió recientemente el presidente de los taxistas vascos.
La ley autonómica obliga a las VTC a realizar exclusivamente trayectos interurbanos. Algo que, según los taxistas y se puede comprobar en la propia aplicación de Uber, no se cumple, ya que se pueden cotizar viajes con origen y destino en el mismo Bilbao. Esta conducta se sanciona con multas de 1.001 euros para los infractores.




