El bar de la estación de autobuses de Vitoria-Gasteiz obtiene la licencia de terraza tras una década

El Ayuntamiento corrige un error administrativo y el establecimiento podrá instalar 15 veladores en la vía pública.

Fotografía exterior de la cafetería de una estación de autobuses con mesas y sillas.
IA

Fotografía exterior de la cafetería de una estación de autobuses con mesas y sillas.

El local hostelero de la estación de autobuses de Vitoria-Gasteiz ha obtenido la licencia para instalar veladores tras más de una década sin permiso, una vez corregido un error administrativo.

Casi una década llevaba funcionando sin licencia de veladores el local hostelero de la estación de autobuses de Vitoria-Gasteiz, un periodo prácticamente idéntico al tiempo que esta terminal lleva abierta en el barrio de Lakua.
El grupo municipal de Elkarrekin pidió explicaciones este miércoles en la comisión de Espacio Público tras descubrir esta "desagradable sorpresa". La concejal del área, Beatriz Artolazabal, confirmó que el relato era cierto, que se debió a un error administrativo, pero que ya "se ha corregido, tras poner las medidas oportunas", por lo que la situación está "regularizada".
"Hace diez años, cuando se aprobó la concesión a esta cafetería, se entendía que en esos pliegos se incluía la licencia de forma automática, pero nos hemos dado cuenta de que no la tenía", aclaró Artolazabal.
Tras comunicar al establecimiento la situación, dicho bar presentó el 20 de febrero la instancia de licencia de veladores, para obtener la autorización administrativa necesaria para ocupar la vía pública con mesas y sillas. El 20 de marzo el Consistorio tramitó la solicitud y cinco días después se informó de que ya estaba disponible para recoger, algo que ocurrió finalmente el 13 de mayo.
"Se le concede 15 veladores para su explotación. Por tanto, hemos corregido una situación que estaba mal. Hemos regularizado dicha situación para que cuente con esa licencia para poner veladores", destacó la edil de Espacio Público.
El concejal de Elkarrekin, Óscar Fernández, agradeció la información recibida tras este "error de bulto", pero espera "que estas cosas no vuelvan a ocurrir porque son un agravio comparativo" para otros establecimientos hosteleros de la ciudad, y también para evitar el "impacto económico" que hayan podido sufrir las arcas municipales al no recibir los ingresos derivados por esta tasa, aunque las mesas y sillas sí estuvieran ocupando la vía pública.