Desde la mañana hasta la tarde, el ambiente ha sido inmejorable en el Ibilaldia de este año, organizado por Kirikiño Ikastola. La fiesta de las ikastolas de Bizkaia ha reunido a miles de personas en Bilbao, distribuida en tres zonas principales: la propia Kirikiño Ikastola, el Parque Europa y el polideportivo de Txurdinaga. Familias, jóvenes y mayores disfrutaron juntos de la jornada festiva en favor del euskera, en un ambiente excepcional creado por la música, la danza, los juegos y los eventos culturales.
A las 09:50 de la mañana se realizó la foto oficial, seguida del acto inaugural. En los dos espacios de Kirikiño Ikastola hubo movimiento constante, con la actuación del grupo de danzas Gaztedi, el espectáculo del mago Tor, el coro infantil de Kirikiño y la actuación del grupo Go!azen ante numerosos espectadores. El Parque Europa también vibró con la actuación del grupo de danza de Kirikiño, y las plazas de baile de Gora Musika y Zuzterrak estuvieron abarrotadas, siendo especialmente aplaudido el espectáculo de danza del Parque Europa por la gran afluencia de público.
Por su parte, en el polideportivo de Txurdinaga, protagonismo para las fanfarrias Salbatzaile, Samasiku y los grupos Punttu Kakotx. Durante toda la jornada, se ofrecieron diversas actividades para todas las edades, como partidos de fútbol, competiciones de ciclismo organizadas por Euskaltel, charangas, juegos infantiles y otras dinámicas participativas. La fiesta del euskera volvió a combinar el ambiente familiar y la participación.
“"El Ibilaldia es una acumulación de fuerzas, una gran fiesta de las ikastolas, basada en la comunidad y el trabajo colectivo. Las ikastolas no son solo espacios para la transmisión del euskera, sino también para el desarrollo del compromiso cívico y social."
Muchos de los asistentes al Ibilaldia destacaron el valor social de la fiesta y su contribución al euskera. Purru De la Torre, Manu Aurrekoetxea, Zaloa Aldatz, Imanol Igeregi y Katalin Larrea señalaron que se acercaron a Bilbao desde diversos puntos de Bizkaia para pasar el día. Según sus palabras, el Ibilaldia es "una acumulación de fuerzas", "una gran fiesta de las ikastolas", y se basa en la comunidad y el trabajo colectivo. Subrayaron que las ikastolas no son solo espacios para la transmisión del euskera, sino también para el desarrollo del compromiso cívico y social.
Los miembros del grupo de danza Zuzterrak, que actuaron por la tarde en el Parque Europa, recordaron que este tipo de eventos apoyan el euskera, pero es necesario seguir trabajando durante todo el año. Según ellos, el Ibilaldia es un reconocimiento y celebración de las ikastolas, y destacaron el excelente ambiente. Un grupo de amigos venidos de Algorta, Erandio y Romo explicó que es un "día de solidaridad" y que han encontrado un "ambiente genial" en Bilbao. Galder Olano y Mikel Atxe, por su parte, resaltaron el carácter familiar de la fiesta, destacando la amplia oferta para niños y el agradable ambiente para las familias.
Uno de los puntos fuertes del Ibilaldia este año ha sido, una vez más, el equilibrio entre las diferentes zonas. Mientras en los patios de Kirikiño Ikastola predominaban la cultura y los espectáculos, el Parque Europa combinó música y danza, y el polideportivo de Txurdinaga dio paso a conciertos y un animado ambiente callejero. Las tres zonas recibieron numerosos visitantes durante toda la mañana, y las previsiones de los organizadores se cumplieron. Los participantes se movieron constantemente entre las zonas para disfrutar del amplio programa, generando un gran movimiento a lo largo del recorrido, y estos barrios de Txurdinaga se convirtieron hoy en el epicentro de la fiesta del euskera y las ikastolas.
Desde primera hora de la mañana se hizo patente la verdadera fuerza del Ibilaldia: escuchar y usar el euskera en la calle. Familias, estudiantes, profesores y toda la comunidad de las ikastolas tuvieron la oportunidad de vivir y celebrar en euskera durante todo el día. Combinando música, danza, deporte y ocio, el Ibilaldia 2026 ha demostrado una vez más que la fiesta de las ikastolas sigue siendo un referente en Bizkaia. Al mediodía, el ambiente visto en las tres zonas dejó claro que el euskera y la comunidad todavía tienen una gran capacidad de unión.




