Roxana Troncea, Vendedora del Año de la ONCE en Euskadi

Roxana Troncea, originaria de Bucarest y vendedora en Amorebieta, ha sido galardonada en Bilbao por su dedicación.

Imagen genérica de una mano sosteniendo un boleto de lotería, con un fondo borroso de una calle o quiosco en un pueblo vasco.
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Imagen genérica de una mano sosteniendo un boleto de lotería, con un fondo borroso de una calle o quiosco en un pueblo vasco.

La ONCE ha reconocido a Roxana Troncea como la Vendedora del Año en Euskadi, destacando su alegría y dedicación con los clientes en Amorebieta, en una gala celebrada en la delegación de Bilbao.

Roxana Troncea, natural de Bucarest, irradia entusiasmo y cercanía con sus clientes desde que se unió a la ONCE en 2022, desempeñando su labor actualmente en Amorebieta. Recibió su distinción en un evento celebrado en la Delegación de la ONCE en Bilbao, donde se puso en valor su compromiso y la calidad de su servicio.

"Sentí mucha emoción, no lo puedo explicar, fue como un sueño, sentí algo extraño en el sentido de ¿cómo que yo, y no otro vendedor?"

Roxana Troncea · Vendedora del Año de la ONCE
Antes de su etapa en la ONCE, Troncea se dedicó a sectores como la cocina, la limpieza y el cuidado en residencias de personas mayores. Sin embargo, su baja visión le dificultaba cada vez más estas tareas, hasta que una amiga la animó a postularse a una oferta de empleo que vio en prensa para el hotel Ilunion San Mamés. Posteriormente, a través de Inserta Empleo, completó un curso de manejo de maquinaria, momento en el que le propusieron dedicarse a la venta.
Desde entonces, es una de los cinco agentes vendedores de la ONCE en Amorebieta. Durante los fines de semana, vende en los quioscos de las calles Sabino Arana y San Miguel, y los lunes, miércoles y viernes, se desplaza por diferentes puntos del municipio. En enero de 2025, Roxana participó en la presentación del cupón conmemorativo del centenario de la Sociedad Deportiva Amorebieta, y, según relata, desde entonces, algunos jugadores y personal del club la buscan en el pueblo para comprarle cupones, al igual que la alcaldesa. Incluso, un cliente de Lemoa la contacta para encargarle cupones y luego pasar a recogerlos.