El departamento municipal de Políticas Sociales ha realizado un primer balance positivo de la experiencia, que se inspira en iniciativas similares de ciudades como Barcelona y Logroño y busca mejorar tanto la calidad de la atención a los beneficiarios como las condiciones laborales de su plantilla.
El SAD de cercanía trabaja con equipos profesionales estables y grupos concretos de personas mayores, que pueden tener cualquiera de los tres grados de dependencia reconocidos, siendo atendidas en sus casas por un mínimo de dos profesionales a la vez.
La continuidad de las trabajadoras de referencia permite un mejor conocimiento de las necesidades y preferencias de las personas atendidas, generando vínculos más sólidos y una mayor percepción de seguridad y bienestar.
El proyecto también incorpora una visión relacional de los cuidados, entendiendo que la calidad de vida de los usuarios está "estrechamente vinculada" a la calidad del empleo de quienes los atienden.
La reducción de desplazamientos, la mayor estabilidad organizativa, la disminución de cambios de profesionales y una mejor planificación contribuyen a mejorar las condiciones de trabajo, aumentar la satisfacción profesional y fortalecer el compromiso con la atención prestada.
Por ahora, 21 profesionales participan en este proyecto piloto.




