La Diputación no da por superada la crisis de acogida de menores extranjeros no acompañados pese al cierre de 'El Viver…

La responsable foral de Acción Social confirma la clausura del centro y recuerda que la situación de "excepcionalidad" vence en unas semanas.

Imagen genérica que transmite una sensación de transición e incertidumbre.
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Imagen genérica que transmite una sensación de transición e incertidumbre.

La Diputación Foral de Bizkaia cerrará el centro 'El Vivero' a finales de junio, pero no considera superada la crisis de menores extranjeros no acompañados, ya que el territorio acoge a más jóvenes de los que le corresponderían.

La Diputación Foral de Bizkaia ha confirmado que el centro 'El Vivero', ubicado en Galdakao, cerrará sus puertas a finales de junio. Sin embargo, Amaia Antxustegi, diputada foral de Acción Social, ha señalado que este cierre no implica una mejora en la situación que el territorio vizcaíno ha enfrentado en los últimos años respecto a la llegada de menores extranjeros. "Hoy por hoy seguimos por encima del número que nos correspondería acoger según la normativa estatal", aseguró.
La normativa estatal fija en 375 las plazas que el territorio debería disponer para menores extranjeros. Actualmente, los recursos forales ofrecen 480 plazas distribuidas en 18 equipamientos, pero los jóvenes tutelados por la Diputación ascienden a 487. El centro 'El Vivero' se reabrió en 2024 ante la saturación de los recursos públicos, que se vieron desbordados por una llegada masiva que obligó a declarar una situación de "excepcionalidad", llegando a superar los seiscientos jóvenes acogidos en el territorio.
Antxustegi reconoció que, si bien la "presión" sobre el sistema de atención a menores extranjeros no acompañados ha disminuido, "no ha desaparecido". No obstante, explicó que gracias a "mecanismos y procesos de reorganización y refuerzos" ha sido posible clausurar el centro, y los jóvenes serán reubicados en otros servicios.
La diputada también se refirió al decreto que ampara esa situación de excepcionalidad y que decae en junio. Afirmó que la Diputación respeta el marco legal que establece un "límite temporal", sin descartar la posibilidad de mantener el paraguas legal que ampara el uso de estos equipamientos de emergencia. Con todo, pidió "responsabilidad" a las demás instituciones para afrontar el reto de la llegada de menores.
Antxustegi hizo estas declaraciones durante el pleno de control celebrado en la Casa de Juntas de Gernika, respondiendo a preguntas del juntero Urtzi Ostolozaga (EH Bildu). La diputada aseguró que el equipamiento de emergencia "nunca ha sido un recurso final, sino de tránsito", y que los menores se han ido incorporando a "itinerarios de integración, formación y acompañamiento", lo que ha permitido el cierre del centro.