La Cruz del Gorbea será rehabilitada con un nuevo anillo de protección

Las Diputaciones de Bizkaia y Araba invertirán 167.742 euros para reforzar los cimientos y proteger el entorno del emblemático monumento.

Imagen de la Cruz de Gorbea con un anillo de hormigón y acero negro en su base.
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Imagen de la Cruz de Gorbea con un anillo de hormigón y acero negro en su base.

La emblemática Cruz del Gorbea, situada en la frontera entre Bizkaia y Araba, será objeto de una rehabilitación para reforzar sus cimientos y proteger el entorno del monumento.

La Cruz del Gorbea, situada a 1.482 metros de altitud y uno de los símbolos por excelencia de Bizkaia y de todo Euskadi, será sometida a una rehabilitación. Esta estructura, que inicialmente medía 33 metros, supuso un hito arquitectónico sin precedentes a principios del siglo XX.
Con el paso del tiempo, la erosión causada tanto por personas como por animales (vacas y caballos principalmente) ha afectado notablemente sus cimentaciones. Por ello, las diputaciones de Bizkaia y Araba han decidido acometer obras de reparación. El objetivo es doble: estético y funcional, ya que las extremas condiciones climáticas y la gran afluencia de visitantes y ganado hacen necesaria la estabilización de la base.
La solución acordada por ambas instituciones forales combina los aspectos estructurales y estéticos del monumento, ubicado en la divisoria administrativa. Se construirá un anillo de hormigón alrededor de las cimentaciones existentes, uniéndolas para asegurar su funcionamiento conjunto y proporcionar mayor estabilidad. Además, se rodeará con un perímetro de acero vitrificado negro, similar al color de la Cruz, para dotar al conjunto de continuidad visual.
Alrededor de este anillo se colocará una capa de piedras (encachado) para proteger las zonas de mayor tránsito y prevenir una mayor erosión. Futuramente, la superficie del anillo podría incorporar simbología para marcar límites territoriales o puntos cardinales.
El transporte de materiales y personal para las obras representa un desafío significativo debido a la difícil accesibilidad. Se analizarán diversas vías, tanto aéreas como terrestres de alta montaña, o una combinación de ambas. Se prevé utilizar principalmente el acceso que parte del Centro de Interpretación de Sarria.
Se prestará especial atención a los restos arqueológicos del entorno, como dólmenes y trincheras de la Guerra Civil, que serán debidamente señalizados antes de iniciar los trabajos para evitar daños. También se habilitarán zonas para el acopio de materiales y el vallado del perímetro.
Las obras, que cuentan con una inversión conjunta de 167.742,78 euros (83.871,39 euros por cada diputación), podrían comenzar entre septiembre y octubre y se prolongarán durante tres meses y medio.