La Diputación de Gipuzkoa afirma que los accidentes en la N-1 se han reducido un 14%

El diputado Félix Urkola detalla que los siniestros mortales han bajado un 67% y señala el factor humano como causa principal.

Imagen genérica de una carretera concurrida y tráfico pesado.
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Imagen genérica de una carretera concurrida y tráfico pesado.

La Diputación Foral de Gipuzkoa ha anunciado una reducción del 14% en la siniestralidad de la N-1 entre 2023 y 2025, con una caída del 67% en los accidentes mortales.

La Diputación Foral de Gipuzkoa defendió en las Juntas Generales que la siniestralidad en la N-1 se ha reducido un 14% entre 2023 y 2025. Esta afirmación se produjo en respuesta a una interpelación del PP sobre el aumento de accidentes, problemas de movilidad y retenciones en los últimos años en este eje viario. Los accidentes mortales han disminuido un 67%, a pesar del elevado volumen de tráfico pesado internacional que soporta la vía.
Los siniestros se concentran principalmente entre octubre y enero, y especialmente entre los miércoles y viernes, según explicó el diputado foral de Infraestructuras Viarias y Estrategia Territorial, Félix Urkola. Urkola señaló que la N-1 es una vía "muy compleja", con "diferentes variantes" que sortean los pueblos de la ribera del río Oria, lo que dificulta la habilitación de desvíos en ciertos puntos.

Con este dato, puso el foco en el factor humano como uno de los elementos determinantes de la accidentalidad.

Además de las distracciones, el exceso de velocidad es causante del 17% de los accidentes en la N-1, las infracciones y obstáculos en la vía suponen un 16% de los siniestros, y los defectos en la vía, únicamente un 4%.
Los camiones en la N-1 y la A-15 sufrieron 21 accidentes en 2024, 29 en 2025 y, en lo que va de este año, 31. De estos, ocho en 2024, 17 en 2025 y cinco en 2026 fueron averías. En total se han registrado 81 incidentes en tres años, 30 de ellos averías.
La iniciativa del portavoz del PP, Mikel Lezama, reclamaba explicaciones sobre la seguridad vial, las consecuencias económicas y laborales de los atascos, y las actuaciones previstas para mejorar la fluidez del tráfico.
El diputado foral rechazó implícitamente el diagnóstico del PP al destacar la reducción de la siniestralidad. Urkola analizó el estado de la N-1 en Andoain, un punto clave por el que pasan 48.000 vehículos diarios, frente a los 16.000 de Etzegarate. Señaló que las retenciones diarias hacia Tolosa se solucionarán con el proyecto de nueva conexión del tráfico de la A-15, proveniente de Astigarraga, con la N-I en dirección sur.
Esta solución, conocida como el lazo de Andoain, avanza. Urkola anunció que su departamento prevé exponer el proyecto públicamente la próxima semana y licitar la redacción este mes. Además, recordó la instalación de dos cámaras en Andoain y el barrio de Sorabilla para obtener más información sobre el comportamiento de la vía.
Urkola insistió en que la Diputación trabaja en una solución integral para los problemas de la N-1. Destacó la renovación de los túneles de la A-15 como ejemplo de las actuaciones para mantener las carreteras. Resaltó que cada año se destinan 85 millones para el mantenimiento de la red viaria, de los cuales entre 6 y 8 millones se asignan a la N-1, principalmente para la renovación del firme.