Este miércoles, 8 de abril, según las previsiones de Euskalmet, el cielo presentará amplios claros, aunque persistirán nubes medias y altas. El viento del sur disminuirá su intensidad y por la tarde cambiará a componente norte, lo que provocará un descenso de las temperaturas en la vertiente Cantábrica.
En contraste, en la vertiente Mediterránea las temperaturas máximas ascenderán, sin grandes cambios en las mínimas, predominando un ambiente primaveral. En las capitales, se esperan mínimas de 15ºC y máximas de 23ºC en Baiona, Bilbao y Donostia. Para Vitoria-Gasteiz y Pamplona, las mínimas serán de 10ºC y las máximas de 24ºC.
En la costa, durante la primera parte del día soplará viento del sureste, cambiando a noreste por la tarde y a componente oeste por la noche, generando mar rizada o marejadilla. El mar de fondo del noroeste levantará olas de aproximadamente 2 metros. Las pleamares se producirán a las 08:55 y 21:19, y las bajamares a las 02:54 y 15:09. La temperatura del agua es de 13ºC y la visibilidad superará los diez kilómetros.
Por otro lado, Euskalmet ha informado que marzo fue un mes húmedo en todo el territorio, llegando a ser muy húmedo en el oeste y normal en el este. Las temperaturas medias fueron templadas, con una anomalía positiva de +0,6 grados respecto al periodo normal 1991-2020. El Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco ha comunicado que, en cuanto a precipitaciones, marzo tuvo un comportamiento claramente húmedo, especialmente en la vertiente Cantábrica, donde se registraron grandes acumulaciones en los valles del norte.
Destacan los 241,4 mm en Berastegi, 240 mm en Eskas y valores superiores a 200 mm en varias estaciones. En Álava, sin embargo, los valores fueron más modestos, en muchos casos por debajo de los 60 mm (Alegría 59,8 mm, Nanclares 57,75 mm y Paganos 55,9 mm). Además, estaciones como Sangroniz y Matxitxako registraron los valores más altos de sus series históricas para marzo.
El número de días con precipitación fue superior al habitual en el oeste y el interior, con aumentos de entre el 30% y el 50%, especialmente en la Llanada Alavesa. Las lluvias se concentraron principalmente entre el 5 y el 15 de marzo y en la última semana, con acumulaciones muy significativas en cuatro días, especialmente el 6 y el 14. El episodio del 6 y 7 de marzo fue de especial importancia, con precipitaciones persistentes y muy abundantes en la vertiente Cantábrica, que provocaron acumulaciones de hasta 83 mm en Almike, 79,2 mm en Altzola, 72,1 mm en Aizarnazabal y 71,5 mm en Urduliz. Estas lluvias aumentaron los caudales de varios ríos, algunos de los cuales alcanzaron niveles amarillos e incluso naranjas en las cuencas del Butrón y Gobela.




