El Gobierno Vasco ha asignado a las diputaciones la tarea de gestionar la situación de las familias extranjeras que dejan a sus hijos en Euskadi. La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha subrayado este martes que esta cuestión es de «competencia foral», y ha asegurado que su departamento estará a disposición de los ejecutivos territoriales para cualquier necesidad.
Este fenómeno, aunque aún minoritario, está en aumento. Según reveló EL CORREO, los padres abandonan a sus hijos menores de edad en Euskadi para que sean tutelados por los gobiernos forales. La Diputación de Bizkaia, a través de la diputada de Acción Social, Amaia Antxustegi, ha detectado seis casos en los últimos meses de familias que han dejado a sus hijos en el territorio para su acogida en la red foral.
“"Cuando ocurre avisamos a la Fiscalía para que realice las investigaciones que considere oportunas y si así lo decide ordene detenciones."
Esta práctica se está normalizando entre familias de Marruecos. Moulay Driss Sadiki, portavoz oficioso de esta comunidad en Bizkaia, atribuyó la situación a un «efecto llamada» impulsado por las políticas sociales de la diputación. Explicó que algunos progenitores dejan a sus hijos menores aquí buscando «un estatus mejor» y que «quieran que su hijo estudie una carrera o haga una FP».
Además de este fraude, la Diputación de Bizkaia está preocupada por otras dos problemáticas relacionadas con la acogida de menores. Una de ellas es la sospecha de que adultos se hacen pasar por adolescentes para beneficiarse de la red de acogida. El gobierno foral estima que al menos 100 personas, el 20% del total de tutelados, podrían estar en esta situación.
Por ello, ha solicitado a la Fiscalía que se realicen pruebas de edad para verificar si estos supuestos adultos están ocupando fraudulentamente plazas destinadas a menores. A pesar de ser, junto a Canarias, uno de los territorios con mayor presión, Bizkaia solo ha llevado a cabo 41 de las 7.562 pruebas de edad realizadas a menores extranjeros en España durante el último año.
El segundo problema es la saturación. Bizkaia tiene capacidad para acoger a unos 400 jóvenes, pero actualmente atiende a 487, habiendo llegado a casi 600. La diputación muestra su descontento con la actitud de otras regiones que no estarían cumpliendo con sus responsabilidades. «No hay control, nos llegan menores que deberían estar tutelados en otras comunidades», resumió Amaia Antxustegi.




