Los colegios de Bizkaia cuestionan la revisión de los ceros en euskera de la PAU y exigen explicaciones a la EHU

La consejera de Educación revela que casi la mitad de los ceros provienen de un único evaluador, mientras el rector de la UPV defiende la objetividad del proceso.

Imagen genérica: Un examen de acceso a la universidad con un cero marcado en rojo, fondo de aula con estudiantes preocupados.
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Imagen genérica: Un examen de acceso a la universidad con un cero marcado en rojo, fondo de aula con estudiantes preocupados.

La polémica por los ceros en el examen de euskera de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) se intensifica tras conocerse que la revisión de las notas apenas ha modificado los resultados iniciales.

Varios centros concertados de Bizkaia, como Ayalde-Munabe, han manifestado su preocupación por los ceros obtenidos en el examen de euskera de la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU). Eloy Olabarri, director de Ayalde-Munabe, ha informado que la revisión de las notas ha sido "muy pobre" y que los resultados "casi replican las notas iniciales", sin que ningún alumno suspendido haya aprobado.
Esta situación, calificada de "inesperada", ha generado gran inquietud en la comunidad educativa. Ante ello, las patronales de colegios, los propios centros y las familias están estudiando "qué siguientes pasos dar". La principal exigencia a la UPV es que "garantice el anonimato de los alumnos", no solo el nominal, para que "no se sepa de qué colegio son".
Además, se busca una explicación a la "anomalía estadística", ya que la segunda corrección no ha aclarado por qué "la inmensa mayoría de malas notas y de ceros se corresponden con un único corrector y entre los apellidos que van de la i a la z". El objetivo final es "apoyar en todo lo posible a nuestros alumnos para que tengan los mismos derechos de acceso a la universidad pública".
Begoña Pedrosa, consejera de Educación, ha revelado que casi la mitad de los ceros en el examen de Lengua Vasca y Literatura fueron puestos por un único evaluador. En concreto, 79 de los 162 ceros registrados, un 49% del total, corresponden a un solo corrector, un hecho que ha llevado a Pedrosa a reclamar al Rectorado de la EHU "una explicación transparente".
Durante su comparecencia en el Parlamento vasco, la consejera ha afirmado que la preocupación de los alumnos y sus familias "no era infundada", ya que los datos muestran "una distribución de resultados que se aparta de lo estadísticamente esperable". Según la información aportada por la propia EHU, los tribunales 11 y 12 concentran el 64,3% de los ceros, y en el tribunal 11, salvo un caso, todos los exámenes calificados con un cero "fueron evaluados por una única persona".
Frente a estas acusaciones, el rector de la EHU, Joxerramon Bengoetxea, ha defendido la "independencia y objetividad" del proceso de evaluación frente a la "presión social, mediática y política". Bengoetxea ha calificado de "inaceptable trasladar a la sociedad la idea de que existe una arbitrariedad generalizada o cuestionar la profesionalidad de las personas que participan en la evaluación, sin disponer de evidencias objetivas que lo sostengan".
El rector ha insistido en que las notas "deben responder únicamente a la aplicación de los criterios de evaluación y a los procedimientos de revisión que están previstos legalmente". Como prueba de la "pulcritud" del sistema, ha adelantado que, tras la segunda corrección, los ceros en el tribunal 11 se han rebajado de 76 a 11, y el total en la asignatura ha pasado de 168 a 110. "Demuestra que el sistema de revisión es garantista".
Como posible "hipótesis" al aumento de ceros, Bengoetxea ha apuntado a los "nuevos criterios de evaluación", por "real decreto", en los exámenes de idiomas, que penalizan más los fallos ortográficos. "Pueden haber estudiantes que hayan llegado al 1,5 o 2 de nota y luego, al aplicar los criterios de ortografía, se hayan quedado en 0", ha argumentado.
Por su parte, la consejera Pedrosa ha lamentado la falta de comunicación formal por parte de la EHU y ha subrayado que, aunque el Gobierno vasco "no corrige exámenes, pero sí exige garantías". Ha recordado que lo que está en juego es el futuro de miles de jóvenes y que, por tanto, "no basta con revisar las notas".
Pedrosa ha planteado varias líneas de mejora, como "mejorar los protocolos de comunicación interinstitucional", "publicar la composición de los tribunales" y estudiar fórmulas de distribución "más equilibrada" del alumnado. Además, ha propuesto avanzar hacia un "reglamento interno mucho más preciso y claro" para la organización de las pruebas. Mejoras que la consejera se abre a analizar mientras colea más de una pregunta por resolver.