Barrrk, Mostaza Karizia y Prison Affair actuaron en Dabadaba, Donostia

Crónica de la actuación musical en Dabadaba, Donostia, destacando los diferentes estilos y actitudes de las bandas.

Imagen genérica: Una sala de conciertos en el País Vasco, con el escenario en una luz cálida y romántica.
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Imagen genérica: Una sala de conciertos en el País Vasco, con el escenario en una luz cálida y romántica.

En un concierto celebrado en Dabadaba, Donostia, el 2 de junio, las bandas Barrrk, Mostaza Karizia y Prison Affair mostraron sus estilos y actitudes.

El 16 de mayo, viernes, el día fue largo y accidentado antes de llegar al concierto de Dabadaba. Tras empezar tarde por la mañana, sufrir una avería de coche, una ponencia, un cambio de planes, lluvia, quedarse sin batería y tener que cambiar de coche, comer pintxos, almorzar, sufrir otra avería que se solucionó, mantener algunas entrevistas políticas y tomar un par de copas, llegaron a Dabadaba.
Barrrk inició la actuación. La sala parecía una escena entrañable de una película romántica de verano, grabada a la luz del sol del atardecer. La banda creó un ambiente alegre, lanzando una botella de Keler al aire y celebrando la belleza de la vida, cantando un estribillo de su canción más conocida, en inglés además.
Con Mostaza Karizia, el ambiente cambió por completo, adquiriendo un mayor aspecto de realidad. Este grupo de jóvenes de Lasarte-Oria (Gipuzkoa) toca punk, y eso quedó claro tanto en su música como en sus atuendos y actitudes. La adición de teclados al formato de bajo, guitarra, batería y cantante aportó una frescura especial a la propuesta, ofreciendo canciones divertidas y auténticas sobre el día a día, las preocupaciones y las bromas de los jóvenes. Fue un grupo adecuado para telonear a Prison Affair, tanto en estilo como en ambiente.
Cuando los catalanes, Prison Affair, subieron al escenario, los visuales en la pared trasera del escenario eran bastante especiales, en general muy falocéntricos. Los penes, en sus imágenes, en sus camisetas y bastante presentes también en sus letras, creaban una excentricidad, como un juego para ridiculizar o ensalzar esa centralidad del pene, sin ningún tipo de disimulo.
El flow de los miembros de la banda Alvaro, Adri y Rafa se puede definir como 'skineto ravero'. Vestimenta de miembros de un grupo Oi!, pero con pequeños toques de fiesteros que podrías encontrar en una parranda de parking. Su música también podría ser algo similar. Los primeros riffs hicieron estallar Dabadaba, cinco canciones seguidas sin que el baile cesara. Tras una humilde presentación, citas sobre la cárcel y la canción 'Apuñalamiento, pero entre colegas'. Locura, pies al techo y el frenético movimiento de cabeza, manos y piernas que se mantuvo durante todo el concierto. Un morreo espontáneo entre ellos y los últimos riffs marcaron el final de la actuación.