El Ayuntamiento de Barakaldo ha solicitado el ingreso en prisión del presunto ladrón que el pasado viernes amenazó a varios agentes con una navaja. El individuo recibió un disparo en la pierna para poder reducirle, después de que la táser no resultara efectiva. Tras ser atendido en el Hospital de Cruces por la herida de bala, fue puesto en libertad, pero el Consistorio considera que, debido a sus numerosos antecedentes —entre ellos un disparo a un Guardia Civil hace unos años—, se deben "evitar nuevos riesgos".
Además, la alcaldesa Amaia del Campo también ha pedido al servicio jurídico municipal que el Ayuntamiento se persone como acusación particular contra el detenido por atentar contra agentes de la autoridad. "No vamos a permitir que un delincuente amenace con un cuchillo ni a los vecinos ni a la Policía Local", ha declarado.
“"No vamos a permitir que un delincuente amenace con un cuchillo ni a los vecinos ni a la Policía Local."
Este paso adelante se produce cinco días después del incidente, que tuvo lugar en la pasarela sobre la estación de tren de Desierto, tras recibir la guardia urbana un aviso de un robo en un supermercado de la zona de El Carmen. Esta misma mañana, todos los grupos políticos se han reunido a instancias del área de Seguridad Ciudadana. Desde dicha concejalía, en manos de los socialistas, quienes gobiernan junto al PNV, se instó al Ayuntamiento a personarse como acusación particular "en procedimientos penales o hechos delictivos considerados graves", como "herramienta para defender los intereses públicos".
El detenido el pasado viernes, identificado como L. M. R., cuenta con un amplio historial delictivo, en el que destaca su implicación en una oleada de robos en la localidad, cometidos entre otros lugares en las habitaciones del Hospital de Cruces. Por ello, el Consistorio ha considerado que, en base a sus antecedentes y a la gravedad de estos hechos recientes, se debe solicitar su reingreso en prisión provisional, a la espera del juicio, para no poner en peligro nuevamente a la ciudadanía ni a los agentes locales.
Recursos de la Ertzaintza acudieron al lugar y se hicieron cargo de la actuación, atendiendo al protocolo por competencias y transparencia. Además, la Policía Local ha puesto en marcha una investigación interna, junto con la empresa suministradora de las cinco pistolas táser que la guardia urbana utiliza desde hace dos años. Se está analizando por qué ninguno de los disparos efectuados con este arma hicieron efecto, produciendo la habitual descarga que facilita reducir a la persona. Inicialmente se barajó la posibilidad de que el grosor de la ropa del hombre lo impidiera, pero ahora se examina también si hubo algún fallo en los dispositivos o en su uso.




