La implementación del nuevo índice de referencia para la limitación de precios, impulsado por el Ministerio de Vivienda, ha generado preocupación en el sector inmobiliario de Bizkaia. Expertos anticipan que la medida provocará una disminución en la oferta de pisos de alquiler, ya que muchos propietarios optarán por retirar sus inmuebles del mercado o destinarlos a la venta.
Fuentes del sector han señalado que, el mismo día de la publicación del índice, varios propietarios solicitaron la retirada de sus viviendas del mercado de alquiler, manifestando su desinterés en arrendar bajo la nueva regulación. Estos dueños prefieren vender sus propiedades o recurrir a modalidades de alquiler temporal, evitando así las imposiciones sobre los precios.
El nuevo índice, que según estimaciones del Gobierno vasco afecta solo al 10% de los contratos de alquiler, se aplica exclusivamente a viviendas ubicadas en zonas tensionadas de Bilbao, Barakaldo y un distrito de Galdakao. A pesar de su alcance limitado, las agencias inmobiliarias advierten que la medida agravará la escasez de oferta en un mercado donde miles de personas ya enfrentan dificultades para encontrar una vivienda.
Especialistas del sector han criticado que el índice genera desigualdades entre propietarios y no considera aspectos como las hipotecas o las zonas en proceso de regeneración. Además, han calificado de "ridículas" las diferencias de precio por tener o no ascensor. En muchos barrios de Bilbao, el precio máximo de alquiler podría rondar los 1.000 euros, alcanzando los 1.600 euros en Gran Vía y los 1.200 euros en Deusto.
En un contexto de gran necesidad de vivienda, los expertos consideran que esta nueva medida no contribuirá a aumentar la oferta, sino todo lo contrario. Se prevé que muchos propietarios opten por vender sus viviendas o por el alquiler temporal en lugar del de larga duración, lo que tensionará aún más el mercado.




