La medida ha sido adoptada tras un proceso de mediación fallido. Según la formación, el edil habría vulnerado la normativa interna, una infracción calificada como grave o muy grave. El caso se encuentra ahora en manos del Comité de Garantías, y a nivel orgánico, la suspensión implica la pérdida del derecho a voto en la asamblea del partido.
Al ser el acta de concejal personal e intransferible, el edil mantiene su escaño en el Pleno del Ayuntamiento de Irun. No obstante, si el expediente sigue su curso, deberá abandonar el grupo municipal de Elkarrekin Podemos y pasar a ejercer como concejal no adscrito.
El origen del conflicto reside en la actuación individual del portavoz, quien habría dejado de rendir cuentas ante el grupo municipal y la dirección autonómica. Ante esta situación, la militancia local designó el pasado mes de marzo a una nueva portavoz para preparar el proyecto electoral de cara a los próximos comicios municipales.




