Osasun Bidasoa alerta del riesgo de colapso en Urgencias y el PAC

El personal sanitario advierte que las plantillas están al límite y la situación podría agravarse en verano.

Imagen genérica: Vista exterior de la entrada de urgencias de un hospital al anochecer, con luces de emergencia rojas y azules.
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Imagen genérica: Vista exterior de la entrada de urgencias de un hospital al anochecer, con luces de emergencia rojas y azules.

La plataforma Osasun Bidasoa alerta de un peligro real de colapso en los servicios de Urgencias y el Punto de Atención Continuada (PAC) debido a plantillas insuficientes que podrían agravarse en verano.

La plataforma Osasun Bidasoa ha señalado que la situación de los servicios de urgencias del hospital y del Punto de Atención Continuada (PAC) de Irun Centro es "muy delicada" y existe un riesgo real de colapso. Médicos de ambos servicios advierten que las plantillas están "al límite" y cualquier desequilibrio podría afectar la prestación de la atención.
"No es alarmismo", asegura Manel Ferran, médico jubilado y portavoz de Osasun Bidasoa. "La situación es muy delicada y cualquier cambio puede acabar provocando un colapso. No nos referimos a que se vayan a cerrar los servicios de un día para otro, pero sí podríamos encontrarnos con que se fusione el PAC con las urgencias hospitalarias o que el turno nocturno de urgencias no se pueda prestar y se derive a los pacientes a la OSI de Donostialdea", explica.
En el caso de las urgencias hospitalarias, de cara al verano, "hay quince turnos de un mes en los que sólo hay asignado un médico". El mínimo es de dos, ya que "ante determinados casos de emergencia tienen que entrar siempre dos médicos". Explica que empieza a ser "habitual" que haya turnos de noche con un único profesional, lo que obliga a otros miembros de la plantilla a hacer turnos extra. "Las vacaciones estivales reducen el número de manos disponibles", añade un médico del servicio.
De las 25 plazas de médico de urgencias, "hay 3 que están vacantes". Entre las 22 restantes, "ya no se llega a cubrir el 100% de los turnos". Esta dinámica resulta agotadora para la plantilla, "porque no podemos atender como es debido, no podemos trabajar como queremos hacer". Hay días que se atiende a gente "tres horas en la sala de espera", y eso lleva a que "más gente se esté planteando salir del servicio".
En el Punto de Atención Continuada (PAC) de Irun Centro, cinco equipos de médico-enfermero-celador cubren los días laborables de 17:00 a 8:00 y los fines de semana y festivos las 24 horas. Sin embargo, "el de Bidasoa es el único de los PACs grandes de Gipuzkoa donde no se refuerza el horario de 17:00 a 22:00 entre semana". "En algunas franjas vamos a un ritmo de atención que arroja una media de 6 minutos por paciente. Eso ya es prácticamente colapsar", advierte personal de este servicio. Tres de las cinco personas que lo forman intentan trasladarse a otro lugar.
El personal médico asegura que "las vacaciones de verano, a día de hoy, no nos las han aprobado aún, no hay garantía de cómo se van a cubrir los turnos". Por ello, ven "un riesgo real" de que la OSI Bidasoa "llegue a cerrar el PAC, lleve a los médicos que queden a urgencias del hospital y derive toda la atención de urgencias allí". "Pero tal y como están las cosas en el hospital, si llevas poco personal y todos los casos que atiende el PAC, obviamente, no va a funcionar", subraya Manel Ferran.
El cierre de las urgencias pediátricas en el Hospital Bidasoa hace algo más de un año se señala como un factor que ha empeorado la situación. Esa medida impactó en las urgencias generales y en el PAC, creando un conflicto al obligar a profesionales no preparados a atender a menores graves y suponiendo un incremento de casos de pediatría en el PAC, que se suma a la demanda creciente del servicio.