La Diputación no ampliará la AP-8 en Irun a tres carriles

El plan de movilidad se centra en la ronda sur y el tráfico interno, descartando la ampliación de la autopista.

Imagen genérica: Largos atascos de coches en la autopista AP-8, con el paisaje verde del País Vasco.
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Imagen genérica: Largos atascos de coches en la autopista AP-8, con el paisaje verde del País Vasco.

La Diputación de Gipuzkoa no contempla ampliar la AP-8 en Irun a tres carriles, a pesar de la petición municipal, y se centrará en mejorar el plan de movilidad del Bidasoa.

La Diputación de Gipuzkoa no prevé ampliar la autopista AP-8 a tres carriles en Irun, pese a la petición del ayuntamiento. En su lugar, se centrará en el plan integral de movilidad del Bidasoa, que busca mejorar el tráfico interno de Irun y Hondarribia, así como culminar la ronda sur.
La operación retorno de las vacaciones de agosto afronta días críticos con importantes retenciones diarias en la AP-8 de Irun, que han causado caos en las calles. Las instituciones buscan soluciones a este problema de movilidad que afecta a miles de personas.
La alcaldesa de Irun, Cristina Laborda, ha solicitado a la Diputación que considere la construcción de un tercer carril en la autopista entre Ventas y Behobia sentido Francia. Actualmente, estos siete kilómetros suponen una excepción, ya que la autopista francesa A-63 tiene 67 kilómetros de tres carriles.
La Diputación no ha respondido oficialmente a la propuesta, pero sus planes apuntan en otra dirección. Un proyecto similar fue descartado hace una década por considerarse "ni prudente ni proporcional" debido al embudo en la frontera francesa. Aunque se redactó el proyecto constructivo, los análisis de tráfico y proyecciones futuras llevaron a descartar la obra a medio plazo.
El motivo de las retenciones, tanto en 2016 como ahora, son los controles fronterizos franceses. Francia reforzó la seguridad tras los atentados y ahora tras la crisis de Ceuta. Maribel Vaquero, portavoz del PNV en el Congreso, calificó la petición de la alcaldesa de "demagogia", afirmando que "el problema no es que falten carreteras en Irun".
La apuesta de la Diputación en movilidad es el Plan Integral de Bidasoaldea, presentado por la diputada general Eider Mendoza, el diputado de Infraestructuras Viarias Felix Urkola, la alcaldesa de Irun Cristina Laborda y el alcalde de Hondarribia Igor Enparan. El presupuesto supera los 50 millones de euros y busca "mejorar la fluidez del tráfico interno".
La actuación estrella en la AP-8 será la culminación de la ronda sur, que conectará Larreaundi y Arbes. Se prevé que las obras comiencen a finales de 2027 y se calcula que moverá unos 9.000 vehículos diarios de la GI-636 a la AP-8, al no existir una circunvalación interior que distribuya el tráfico a los barrios del sur.
Sin embargo, el Ayuntamiento discrepa en los plazos, pidiendo que las actuaciones en Amutalde (GI-636) no se realicen hasta tener completa la ronda sur. "Intervenir en el eje principal sin una alternativa puede provocar graves problemas circulatorios. La ronda sur debe construirse antes de actuar en Amutalde."