Esta nueva iniciativa estratégica, impulsada conjuntamente por el Gobierno Vasco y la asociación Garabide, tiene como misión fundamental impulsar la creación formal de dicha federación internacional. La red busca visibilizar las lenguas en recuperación y dotarlas de una sólida institucionalización.
Gracias a este paso, las comunidades lingüísticas podrán presentarse con mayor peso y unidad en los foros internacionales donde se deciden las políticas de protección y fomento de la diversidad lingüística.
Aitor Aldasoro, viceconsejero de Política Lingüística del Gobierno Vasco, subrayó la trascendencia del hito: "Esta iniciativa va a ayudar a intercambiar experiencias, conocer modelos exitosos de revitalización de todo el mundo y, sobre todo, a poder hablar con una voz propia ante el mundo".
La fortaleza del proyecto radica en su diversidad y amplia representación geográfica. El grupo promotor está compuesto por delegados de trece comunidades lingüísticas de diversos rincones del planeta, incluyendo el Euskara (Euskal Herria), Kitxua (Ecuador), Nasa (Colombia), Maya (México), Guaraní (Paraguay), Hawaiano (Hawái), Tubu (Libia), Kurdo (Kurdistán), Maorí (Nueva Zelanda), Khoikhoi (Sudáfrica), Tamang (Nepal), Galés (Gales) y Torwali (Pakistán).
Con esta alianza, el grupo promotor da un paso firme hacia la constitución definitiva de la federación, consolidando un espacio de cooperación internacional indispensable para la pervivencia y el futuro de las lenguas minorizadas.
La iniciativa busca construir un espacio estable de colaboración entre comunidades comprometidas con la revitalización, promoción y desarrollo de las lenguas. Los tres objetivos principales de esta red internacional son: reforzar la colaboración práctica entre comunidades, construir una narrativa compartida sobre el valor de la diversidad lingüística y cultural, y fortalecer la capacidad de influencia colectiva en los ámbitos internacionales que afectan al futuro de estas lenguas.




