El conjunto guipuzcoano, liderado por la destacada actuación del portero Jakub Skrzyniarz y una sólida defensa, demostró la madurez y el control necesarios para no dejarse sorprender por un rival que llegaba a Irun tras haber vencido al Granollers.
La primera mitad del encuentro se dividió en dos fases. Tras un inicio en el que los locales tomaron una ligera ventaja, el partido se tornó impreciso, con ambos equipos desaprovechando múltiples contraataques. Sin embargo, el Bidasoa, bajo la dirección de Álex Mozas, ajustó su defensa y logró irse al descanso con una ventaja de cuatro goles (17-13).
La defensa, con más piernas que al comienzo, anticipaba mejor las embestidas del Villa de Aranda.
En la segunda parte, el Bidasoa consolidó su dominio. El portero Skrzyniarz detuvo dos lanzamientos de siete metros, y el equipo aumentó su efectividad en ataque. Los goles de Esteban Salinas y los contraataques de Cavero ampliaron la diferencia, llegando a una ventaja de nueve goles en diez minutos (27-18).
A pesar de los intentos del Villa de Aranda por reducir la distancia en los minutos finales, el Bidasoa aseguró la victoria con un marcador de 32-26. Con este triunfo, el Bidasoa refuerza sus opciones de regresar a Europa, a falta de tres partidos para la conclusión de la liga.




