Brutal agresión a un taxista en Irun desata la indignación del sector

Taxi Bidasoa denuncia que un conductor sufrió heridas graves hace tres semanas, reavivando el debate sobre la seguridad de los profesionales del transporte.

Imagen genérica de un taxímetro con luces de la ciudad borrosas al fondo por la noche.
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Imagen genérica de un taxímetro con luces de la ciudad borrosas al fondo por la noche.

La comunidad de taxistas de Gipuzkoa está indignada tras la agresión sufrida por un conductor en Irun hace tres semanas, que le causó heridas graves y ha puesto de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad en el sector.

El sector del taxi en Gipuzkoa se encuentra en un estado de profunda indignación a raíz de una agresión sufrida por uno de sus miembros en Irun hace tres semanas. Este incidente, que afectó a un profesional del transporte, ha llevado a los trabajadores del sector a pronunciar un rotundo “¡basta!”. A través de un comunicado, la asociación Taxi Bidasoa denunció esta “salvaje agresión” ocurrida el pasado 4 de abril en la calle Pikoketa, donde el trabajador fue atacado “en pleno ejercicio de su labor”.

"Estamos realmente hartos, esa es la verdad. Todos los fines de semana pasa algo con algún compañero. Un puñetazo, un tortazo, empujones, insultos, etc."

un taxista de la zona
La víctima de la agresión fue atacada por sorpresa por la espalda, lo que le hizo perder el equilibrio. El taxista sufrió una lesión en el ojo izquierdo “con un importante derrame”, además de la fractura de la mandíbula y otras heridas de consideración. Tras varios días de pruebas médicas, su estado obligó a una intervención quirúrgica urgente la semana pasada.
Además de mostrar su solidaridad con el compañero agredido, el colectivo de taxis señaló que “el miedo se instala” y que “cada vez son más los profesionales que rehúsan trabajar a ciertas horas”. “No es una decisión caprichosa, es una cuestión de no sentirte seguro en el desempeño de tu trabajo”. Por ello, tildaron de “inaceptable” que “quienes sostienen servicios esenciales tengan que elegir entre ganarse la vida o poner en riesgo su integridad física”. Según el colectivo, “la inacción, la falta de medidas contundentes y la ausencia de una respuesta firme solo alimentan esta espiral de violencia”.
La agresión, que fue denunciada ante el Ayuntamiento y la Ertzaintza, continúa bajo investigación. Un compañero del agredido aseguró que “fueron dos chavalillos menores de edad”, y añadió con indignación que “están alardeando de ello en el barrio en el que viven. Encima se jactan de haber cometido esta agresión”. A pesar de que en la zona de bares donde se produjo el incidente muchos afirman saber quiénes fueron los autores, de momento no se ha producido ninguna detención.
Ahora, “en función de lo que decidan las autoridades con este caso, valoraremos hacer un paro en nuestra actividad”, sentenció un taxista de Irun.