Los hechos ocurrieron el pasado martes, alrededor de las 10:00 horas, cuando se alertó de un incendio en un piso del barrio Azurreka de Lemoa. Bomberos y agentes de la Ertzaintza se desplazaron rápidamente al lugar. Ante la ausencia del morador, tuvieron que forzar la puerta de acceso para poder sofocar el fuego.
Según explicó el Departamento de Seguridad, una vez extinguido el fuego y para corroborar que no hubiera más focos, la patrulla de la Ertzaintza revisó el interior de la casa. Fue entonces cuando observaron que en varias estancias había plantas de marihuana de un metro de altura.
Cuando el morador de la vivienda, un hombre de 51 años y de origen latinoamericano, llegó a su domicilio, admitió que las plantas eran de su propiedad. En consecuencia, la Ertzaintza procedió a su detención por un delito contra la salud pública y lo trasladó a comisaría.
El miércoles, y con la pertinente autorización judicial, se procedió al registro de la vivienda. Se contabilizaron un total de 255 plantas de marihuana, distribuidas en cuatro estancias del inmueble, y también se encontraron cuatro paquetes de cogollos. El detenido pasará a disposición judicial en las próximas horas.




