El Bosque de la Luz: Reflexión Artística sobre la Oscuridad y la Contaminación Lumínica

Los creadores Yon Garaizabal e Igor Goti presentan un recorrido sensorial en un bosque de Lemoiz para concienciar sobre la contaminación lumínica y la vida nocturna.

Un bosque oscuro en Euskadi al anochecer, con sutiles instalaciones de luz artísticas proyectando brillos suaves en árboles y suelo.
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Un bosque oscuro en Euskadi al anochecer, con sutiles instalaciones de luz artísticas proyectando brillos suaves en árboles y suelo.

Los creadores Yon Garaizabal e Igor Goti han desarrollado Argiaren Basoa, un recorrido artístico sensorial en un bosque de Lemoiz con el objetivo de generar conciencia sobre la contaminación lumínica.

La disminución de luciérnagas es cada vez más notable, en gran parte debido a la iluminación artificial nocturna que utilizamos. Para abordar este problema y reflexionar sobre nuestra relación con el paisaje nocturno, Yon Garaizabal e Igor Goti han creado Argiaren Basoa. Este proyecto no es un espectáculo de luces, sino un recorrido artístico que promueve la oscuridad, su percepción y la conciencia ambiental.
Los creadores explican que el proyecto busca ser un planteamiento territorial que invita a vivir la noche de una manera diferente, más allá de ser un simple espectáculo o festival de luces. La intención es ralentizar el ritmo diario, detenerse, observar, escuchar y recuperar así los sentidos que hemos ido perdiendo.
Bajo el título 'La luz que no puedes ver', la propuesta apuesta por la noche y su maleabilidad. Los creadores han buscado una nueva forma de iluminar que respete el entorno, las plantas y los animales.
Este recorrido sensorial de 60 minutos presenta instalaciones artísticas de luz y sonido, ubicadas en un bosque del barrio de Armintza en Lemoiz. Encontrar la localización adecuada fue un desafío, pero la verticalidad y las diferentes capas del bosque ofrecieron un escenario ideal.
El proyecto también incorpora obras de estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de la UPV/EHU. Entre ellas se encuentran 'Mapas cerebrales' de Nuria Nora Martos, los 'Refugios de Luz' de María Nalf y Sofía Martínez, trabajos de Raquel Nebra y Argiñe Uriarte, así como las creaciones de Imanol Zubiauz e Imanol Garaizabal. Todas estas obras han sido concebidas con el propósito de proteger a los seres vivos del bosque.
El proyecto Argiaren Basoa busca generar conciencia sobre la contaminación lumínica, aunque su propio uso de la luz nocturna pueda parecer contradictorio. Los creadores ofrecen una forma de iluminar la naturaleza con respeto, impulsando la reflexión a través del arte.
La instalación es efímera y se podrá visitar hasta el 15 de octubre. Toda la construcción es bio-construcción y al finalizar se desmontará, dejando una mínima huella física. Las entradas se pueden adquirir en la web argiarenbasoa.eus.