Zuriñe Serradilla apunta que hay algo que todas las personas hemos hecho, y es nacer. Además de la obvia importancia vital de este hecho, opina que la falta de atención a la importancia psicológica de todas las personas que participan en este periodo, es una de las causas más recurrentes de intervención en salud mental en otros momentos vitales, como demanda principal o como secuela original.
Recuerda, además, que esto supone un coste elevado, no sólo para la sociedad que lo sufre psicológicamente durante años cuando podía haber sido atendido antes, si no también por la misma sociedad que lo paga económicamente con peores resultados debido a la complejización posterior y a la falta de recursos en personal sanitario de salud mental en el circuito público.
¿Quién y cuándo puede requerir atención en psicología perinatal?
La psicología perinatal abarca desde el deseo de maternar, la fertilidad, el embarazo, parto, posparto, lactancia, duelo perinatal o la violencia obstétrica, con una mirada amplia. Es decir, que no sólo se tiene en cuenta a las personas implicadas en todos esos procesos (mujer, bebé-madre, progenitor no gestante, familia extensa, personal sanitario...) si no también en qué contexto se encuentran (económico, social, cultural, evolutivo...).
Además, dependiendo del caso, suele ser habitual la coordinación con otras áreas profesionales (matronas, obstetras, fisioterapeutas de suelo pélvico, abogadas, ibclc, pediatras, embriólogas, psiquiatras...) y de ahí la importancia de la especialización en psicología perinatal: la especificidad de muchas de las demandas en este periodo.
¿Cuáles son las demandas más frecuentes?
Por la consulta de Vitoria-Gasteiz de Zuriñe Serradilla, han pasado problemáticas muy diversas, pero en los últimos años, afirma que ha existido un repunte notable en cuanto a procesos de fertilidad.
Las causas nuevamente, no se pueden circunscribir únicamente al retraso del deseo de maternar y su consecuente complicación biológica, si no que, desde esa mirada amplia, no se puede eludir que este retraso y complicación es muy bien recibida tanto por las empresas que emplean a estas familias, como por las empresas que después darán soporte para que el deseo se realice más allá de las dificultades. Desde este enfoque amplio, la culpabilidad y la constante evaluación que sienten estas mujeres se vuelve una carga bastante menos pesada, afirma.
En este sentido, los términos éxito, fracaso o la comparación, son una constante externa metida con calzador en todos los procesos relacionados con la maternidad, explica esta psicóloga perinatal:
o eres sobreprotectora o negligente en tu crianza; o estás echando a perder tu trayectoria profesional o tus criaturas se han convertido en tu única vida; si quieres ser madre te cuento lo malo que será y si no quieres serlo te auguro una vida vacía; porqué yo no consigo un embarazo y no hago más que ver embarazadas a mi alrededor; yo sé que mi bebé ha existido y siento que no está permitido el espacio para su ausencia...
¿Hay otras áreas de la psicología que estén relacionadas?
Desde el punto de vista de la psicóloga Zuriñe Serradilla, resulta importante recordar que si bien la psicología perinatal podría acortar tiempos y ahorrar recursos en material de salud mental pública, es difícil conseguirlo si no tiene representación académica en los currículos de las universidades de psicología. A pesar de ser trasversal a muchas psicopatologías coincidentes con la psicología sanitaria o clínica que pueden suceder también durante ese periodo (trastornos obsesivos, depresivos, ansiosos, psicóticos, de la conducta alimentaria, traumáticos...), esta psicóloga recuerda la especificidad del contexto perinatal en la mayoría de demandas.
En este sentido, hay muchas áreas que colindan y se hacen cargo de esta carencia formativa, como la psicología infanto-juvenil, que si bien puede ser muy necesaria, como señala la psicóloga, llega tarde para esa familia y en ocasiones no tiene esa mirada para criaturas de cero a dos años. La orientación sistémica en personas adultas, centrada en vínculos y problemáticas familiares, también recoge la carencia de no haber sostenido esta vinculación temprana en muchas ocasiones.
Desde la perspectiva de Zuriñe Serradilla, su formación con enfoque de género le resulta fundamental para entender la mirada perinatal. Pone como ejemplo la depresión posparto en relación al sentimiento de soledad, que en un tanto por ciento muy significativo en su experiencia profesional, viene de la mano de una pareja masculina que no es en absoluto corresponsable ni afectiva ni práctica.
De la misma manera, entiende que al igual que existe el concepto violencia de género y que las mujeres en el periodo perinatal tienen un riesgo potencialmente superior de sufrirla, una de las violencias a las que pueden ser vulnerables es la violencia obstétrica. La violencia obstétrica es aquella que ejercen los profesionales sanitarios hacia la mujer en este periodo concreto y que puede ser de tipo físico: mediante la utilización de técnicas no recomendables o ejercidas de forma no informada o consentida; o de tipo psicológico: mediante amenazas, insultos, utilización del miedo, faltas de respeto, infantilización... y que ambos tipos pueden tener unas secuelas para esa mujer, y por supuesto, para su bebé y su vinculación.
La psicología forense en el área perinatal
Otra de las áreas de especialización de esta psicóloga, además de la sanitaria y la perinatal, es la psicología forense. Como perita privada o de parte, es decir que no trabaja para el propio juzgado, realiza evaluaciones requeridas por una persona sobre su estado psicológico y emite un informe forense con los resultados. Estos informes pueden solicitarse con diferentes finalidades: solicitar una incapacidad permanente, por secuelas tras una situación de acoso laboral, para demandar por secuelas psicológicas a una empresa por otras razones...
Abordar la psicología forense desde la psicología perinatal puede ser especialmente útil para: idoneidad en un proceso de adopción, evaluar las competencias marentales en un proceso de custodia, por secuelas psicológicas ante una situación de violencia de género, secuelas psicológicas sufrir violencia obstétrica...
Desde los procesos jurídicos, el apoyo de una psicóloga forense con mirada perinatal, puede explicar desde su competencia, el posible impacto para la criatura menor de tres años de tomar determinadas decisiones, factores de vulnerabilidad añadidos para la mujer en determinados procesos... y de cara al acompañamiento durante el proceso evaluativo, si bien desde esa imparcialidad y ética inherentes al forense, una mirada sensible al periodo en el que se circunscribe la evaluación.




