Vithas Vitoria incorpora el primer robot quirúrgico Da Vinci de la sanidad privada en Álava

El hospital privado de Álava suma esta tecnología avanzada para realizar cirugías más complejas y mínimamente invasivas.

Imagen genérica de un robot quirúrgico.
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Imagen genérica de un robot quirúrgico.

El Hospital Vithas Vitoria ha incorporado el primer robot quirúrgico Da Vinci de la sanidad privada en Álava, permitiendo cirugías más complejas y mínimamente invasivas.

El Hospital Vithas Vitoria ha incorporado el primer robot quirúrgico Da Vinci de la sanidad privada en Álava. Esta nueva tecnología permitirá a la población alavesa acceder a esta tecnología que aborda cirugías más complejas, procedimientos mínimamente invasivos, al realizar incisiones más pequeñas que reducen el sangrado.
Esto se traduce en una mayor precisión y control; un posoperatorio y recuperación mucho más rápida que implica menor dolor y menos posibilidades de complicaciones; y también una reincorporación más rápida a la vida diaria.
Estos sistemas robóticos tienen aplicaciones en especialidades como urología, ginecología oncológica y benigna, cirugía torácica, cirugía general, otorrinolaringología, cirugía pediátrica y de trasplantes.
Vithas ya cuenta con siete robots quirúrgicos Da Vinci distribuidos por 22 hospitales y 40 centros asistenciales repartidos por 14 provincias.
Los sistemas robóticos Da Vinci permiten al cirujano no operar directamente sobre el paciente: lo hace sentado sobre una consola desde donde maneja virtualmente unas pinzas. Además, estos equipos ofrecen una visión en tres dimensiones con un aumento de hasta 10 veces. El sistema traduce los movimientos de las manos del médico en impulsos que son trasmitidos de forma literal a los brazos robóticos permitiendo llegar a zonas de difícil acceso.
Esta mayor precisión se traduce en un mayor control tanto en el proceso de extirpación de tejido sano o enfermo, puesto que el cirujano puede realizar incisiones milimétricas que se traducen en una reducción de las pérdidas de sangre, como en el de reconstrucción. Además, el cirujano tiene una excelente visualización de los puntos de referencia anatómicos, se elimina el temblor fisiológico o movimientos involuntarios del profesional, así como el cansancio postural tras largas horas de intervención.