Las elecciones municipales y forales de 2027 están a la vuelta de la esquina. El próximo 23 de mayo, Álava elegirá a sus 51 junteros o procuradores, y los 53 municipios del territorio escogerán a sus concejales. En muchos casos se conocerá al alcalde ese mismo día, pero en otros como Vitoria-Gasteiz habrá que esperar a los pactos postelectorales.
Aún existen muchas incógnitas, pero la más grande proviene de Moncloa. Lo que haga Sánchez con las elecciones generales condicionará sin duda el resultado de las municipales. Aunque a día de hoy no parece probable un "superdomingo" que haga coincidir las generales con las forales y municipales, con Pedro Sánchez todo es posible. Esta coincidencia electoral beneficiaría al PSE en Vitoria y Álava, aunque no tanto a sus compañeros de partido en otros territorios.
Un "superdomingo" electoral beneficiaría a Maider Etxebarria, pero no a muchos alcaldes socialistas del resto de España. Mientras que en Euskadi la figura de Sánchez es vista de forma más favorable, en otras partes de España muchos alcaldes socialistas prefieren que se juzgue su gestión local. Euskadi, Navarra y Cataluña se han convertido en "islas" donde el PSOE obtiene mejores resultados, permitiéndole retener La Moncloa en 2023.
Parece claro que un "superdomingo" electoral situaría los comicios en clave española, lo que a priori beneficiaría al PSE y debilitaría especialmente a EH Bildu y PNV. También influiría en las votaciones a Vox y PP, aunque en Álava, con la fuerza del "sanchismo", habría que ver el impacto.
Sánchez aseguró este miércoles que "las elecciones serán en 2027" y dio a entender que se presentará, aunque no concretó el mes. Teóricamente deberían ser en agosto si agota la legislatura, pero esto parece improbable. La duda reside en si las adelantará al invierno o las hará coincidir.
Para las municipales de Vitoria-Gasteiz, a día de hoy, solo Maider Etxebarria y Iñaki García Calvo son los candidatos proclamados por sus partidos. En el PNV y EH Bildu no tienen prisa y hasta otoño no se conocerán sus aspirantes.
En Elkarrekin habrá que ver si hay unión, "lluvia de siglas" o qué ocurre para que superen la barrera del 5%. Vox, que según las encuestas parece que entrará en el Ayuntamiento, mantiene de momento como cabeza visible a Jonathan Romero, su único representante en Álava como juntero.
En Álava las dudas son aún mayores. Ramiro González aún no ha dicho si se presenta, mientras la política ficción juega con su posible salto al Ayuntamiento como líder del PNV gasteiztarra. Cristina González sí abandonará la política foral; la duda es si el consejero Javier Hurtado asumirá su puesto como cabeza de lista o se optará por otro perfil.
En el PP, Iñaki Oyarzabal es el eterno candidato y orador: nunca ha ocupado cargos de gobierno y su trayectoria política en el PP ha transcurrido entre cargos ejecutivos, gestión de campañas y la oposición desde el Parlamento Vasco y las Juntas Generales. Es el presidente del PP en Álava.
Eva López de Arroiabe también se ha consolidado esta legislatura como la oposición a Ramiro González. Su vehemencia ha aumentado en las últimas semanas, tras romper PSE y PNV el acuerdo que tenían con EH Bildu para la nueva Ley de Concejos de Álava. Si Vitero se ha hecho referente de EH Bildu en Vitoria, López de Arroiabe ha hecho política en la zona rural y desde las Juntas.
En Elkarrekin, de nuevo, la duda es cómo confluirán, mientras que Vox mantiene, como decimos, el protagonismo en Romero.




