Peñacerrada acoge el pleno de Tierras Esparsas en homenaje al exalcalde

La sesión de las Juntas Generales de Tierras Esparsas se ha celebrado en Peñacerrada tras ser suspendida el año pasado por el fallecimiento del primer edil.

Imagen genérica: Fachada de piedra de un ayuntamiento vasco con balcón de hierro, sol de tarde.
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Imagen genérica: Fachada de piedra de un ayuntamiento vasco con balcón de hierro, sol de tarde.

Peñacerrada ha acogido la tradicional sesión de las Juntas Generales de Tierras Esparsas, después de que la cita del año pasado fuera suspendida por el fallecimiento del anterior alcalde.

El fallecimiento del anterior alcalde de Peñacerrada, Juan José Betolaza, obligó el pasado año a suspender el pleno de Tierras Esparsas. Este domingo, sin embargo, la villa de Montaña Alavesa ha recuperado la cita y ha sido sede de la tradicional sesión de las Juntas Generales de Álava.
Durante la sesión, se ha aprobado una moción sobre el acondicionamiento de la carretera A-3126 entre Peñacerrada y Zambrana y la mejora del transporte foral, una iniciativa del PP acordada con PNV, PSE y Elkarrekin Araba. También se ha ratificado el dictamen sobre la proposición de norma foral que regulará las obras menores y los planes de veredas en las entidades locales de Álava, propuesta impulsada por EH Bildu y aprobada con el apoyo de PNV, PSE y PP, y la abstención de Elkarrekin.
La modificación de la norma foral de obras menores en Álava implicará que el límite subvencionable para estas actuaciones ascenderá a 40.000 euros, equiparando las obras subvencionables a las del Plan Foral de Obras y Servicios (PFOS).
Peñacerrada ha tomado el testigo de una tradición que se remonta al siglo XV, cuando el pleno de las Juntas Generales alavesas se celebra cada último domingo de mayo en una localidad de Tierras Esparsas. La presidenta de las Juntas, Irma Basterra, encabezó la comitiva junto al diputado general de Álava, Ramiro González, y fueron recibidos por el alcalde de Peñacerrada, Alfredo Vicuña, el presidente de la Cuadrilla de Montaña Alavesa, Eduardo Ruiz de Loizaga, y otros alcaldes y presidentes de cuadrillas de la comarca.
La recepción protocolaria tuvo lugar al pie de la muralla medieval de la villa, seguida de un recorrido solemne hasta el lugar del pleno, custodiado por los Miñones de gala, maceros y músicos tradicionales como txistularis, trompeteros y atabaleros.