La donación de sangre afronta su época más delicada del año. Coincidiendo con el Día Mundial del Donante, el Departamento de Salud y Osakidetza han hecho un llamamiento a la población para que no afloje el ritmo de donaciones durante el verano, cuando las reservas se reducen de manera notable. Julio y agosto son, junto con la Navidad, las fechas más complicadas para el suministro de componentes sanguíneos en los hospitales vascos, y desde Osakidetza insisten en que conviene anticiparse a esa bajada donando ya y de forma sostenida durante todas las semanas de verano.
En Euskadi se necesitan cerca de 400 donaciones cada día para sostener la actividad diaria de los hospitales, desde las cirugías programadas hasta los tratamientos oncológicos y la atención de urgencias. En la actualidad, en torno al 3% de la población vasca dona de forma regular, una cifra que las instituciones consideran necesario elevar al menos hasta el 4% para garantizar la estabilidad del sistema y responder a unas necesidades sanitarias cada vez mayores.
Osakidetza recuerda que la sangre tiene fecha de caducidad y no se puede almacenar de forma indefinida, por lo que las donaciones deben ser constantes. «La sangre no se puede fabricar; la generosidad de la ciudadanía es el único motor que permite salvar vidas cada día», subrayan desde el Departamento de Salud.
Quienes quieran donar en la capital alavesa tienen un punto de donación en la Catedral Nueva (Magdalena, 1). Los requisitos son sencillos: tener entre 18 y 65 años, encontrarse en buen estado de salud y pesar más de 50 kilos. Los puntos fijos y las unidades móviles repartidas por Álava cambian cada semana, igual que sus horarios. El calendario actualizado se puede consultar en la web donantesdesangre.eus/donde-donar y en las redes sociales de Donantes de Sangre de Euskadi.
Los hombres pueden donar sangre hasta cuatro veces al año y las mujeres hasta tres, siempre respetando un intervalo mínimo de dos meses entre donaciones. En el caso del plasma, el límite se amplía hasta 25 donaciones anuales. De cada donación se obtienen tres componentes con aplicaciones distintas, capaces de ayudar a varios pacientes. Los concentrados de hematíes se conservan 42 días, las plaquetas entre cinco y siete días, y el plasma hasta tres años congelado, ya que se emplea de forma continua en la fabricación de medicamentos. La necesidad es permanente: en Euskadi alguien precisa sangre cada cinco minutos.
Tras hacerse un tatuaje hay que esperar cuatro meses, y lo mismo ocurre después de una cirugía mayor. En el caso del dentista, una revisión permite donar el mismo día, una limpieza obliga a esperar 24 horas, un empaste 72 horas y la extracción de una muela, siete días.
Para visibilizar la importancia de la donación, el Centro Vasco de Transfusión y Tejidos Humanos de Osakidetza ha promovido una iniciativa por la que numerosas instituciones se iluminan de rojo con motivo del Día Mundial del Donante. «Queremos aprovechar esta fecha para recordar que la donación de sangre, aunque nace de un acto individual de solidaridad y altruismo, constituye un recurso estratégico fundamental para la sostenibilidad del sistema», explican. En Álava se han sumado el Parlamento Vasco, las Juntas Generales de Álava y la Diputación Foral de Álava, y el Ayuntamiento de Gasteiz, además de los consistorios de Iruña de Oca y Berantevilla.
El año pasado Euskadi registró 79.107 donaciones realizadas por 46.418 personas, la mayoría donantes habituales, a las que se sumaron 6.599 nuevas incorporaciones. Gracias a ese compromiso, las donaciones permiten ayudar de forma directa o indirecta a más de 60.000 pacientes cada año.
El Departamento de Salud y Osakidetza han querido agradecer la labor de todas las personas que donan o han donado alguna vez. La iluminación en rojo pretende rendir homenaje tanto a quienes lo hacen de manera altruista como a las miles de personas que cada año reciben transfusiones o tratamientos derivados de las donaciones de sangre y plasma.
Donantes de Sangre de Euskadi actualiza a diario el estado de sus reservas por grupo sanguíneo. En la fotografía del 14 de junio, los cuatro grupos con factor Rh negativo, O-, A-, B- y AB-, figuraban en situación de donación urgente; los grupos O+ y A+ requerían donaciones en un plazo de dos o tres días, y solo B+ y AB+ se mantenían estables. La escasez de los negativos es especialmente sensible, ya que el O- es el donante universal e imprescindible en urgencias. El estado actualizado puede consultarse en cualquier momento en donantesdesangre.eus.




