Este estudio, liderado por Roberto Gonzalez de Viñaspre, Ibon Olaziregi y Pedro Uribarrena, ha recopilado sus hallazgos en el libro Toponimia histórica y contacto vasco-románico. Norte de Valdegovía y Ribera Alta (Álava), Berberana y Junta de Villalba de Losa (Burgos). El trabajo ha analizado la tradición oral y la documentación histórica de la localidad burgalesa de Berberana, aclarando el origen del nombre del río Ebana, anterior al Nervión.
“"El salto del Nervión es un nombre de nueva creación, aparece tarde en el siglo XX."
La investigación demuestra que, aunque la mayoría de los topónimos menores en la zona entre Álava y Burgos son romances, la presencia del euskera es notable. Según Gonzalez de Viñaspre, el euskera aparece desde los primeros documentos, aunque en minoría, indicando la existencia de comunidades de hablantes de euskera.
El trabajo de campo y de archivo ha sido fundamental. En archivos antiguos de los siglos X y XI, como el cartulario de Valpuesta, se han encontrado topónimos en euskera, como Urrundia. Esto sugiere que el euskera estuvo presente en la zona, aunque posteriormente se perdió y los topónimos se transformaron. El estudio también ha abarcado el histórico municipio de Lakozmonte y localidades cercanas como Subijana, Morillas y Tetxa.
“"El romance tenía más peso demográfico, pero el euskera no es una anécdota."
Además, la investigación se ha extendido hasta Burgos, descubriendo un continuo lingüístico desde Osma hasta Berberana. Las bulas de cruzada del siglo XV también confirman la presencia del euskera, indicando la existencia de hablantes monolingües de euskera en localidades como Osma, Fresneda, Morillas, Ormijana o Axkoeta. El estudio también ha hallado topónimos híbridos, como Carragonesti, que combinan elementos del castellano y el euskera.




