El pasado 26 de marzo, el sindicato LAB organizó una jornada de movilización en al menos 29 ayuntamientos, donde los trabajadores municipales de Usurbil se reunieron bajo el lema "EUDEL, no al bloqueo. Negociar un nuevo Udalhitz". Los sindicatos señalaron que la negociación de Udalhitz está bloqueada desde noviembre y no se han producido avances suficientes.
Ante esta situación, el 26 de febrero iniciaron un ciclo de movilizaciones, advirtiendo que valorarían intensificar las protestas según las propuestas que EUDEL presentara en la mesa y la voluntad de negociación de los partidos políticos. Según los sindicatos, actualmente hay poca voluntad de negociar y las reuniones se están prolongando sin resultados.
La negociación de Udalhitz está bloqueada y desde noviembre no hay avances suficientes.
En consecuencia, los sindicatos LAB y ELA han convocado a los empleados de los ayuntamientos de Álava, Bizkaia y Gipuzkoa a una huelga este jueves, 9 de abril. En cuanto a las movilizaciones, se realizarán concentraciones conjuntas el 17 de abril, paros de dos horas (11:00-13:00) el 23 de abril, y huelgas de jornada completa el 14 de mayo y el 4 de junio.
Los sindicatos exigirán a EUDEL y a los partidos políticos EAJ, EH Bildu y PSE-EE que negocien la mejora de las condiciones laborales en las mesas de Udalhitz y en los ayuntamientos. Según su comunicado, casi un año y medio después del inicio de la negociación de Udalhitz, las reivindicaciones de los trabajadores no están sobre la mesa, y EUDEL ha presentado contenidos escasos e imprecisos.
Los sindicatos denuncian que llevan muchos años sin un acuerdo que mejore las condiciones laborales, y que estas empeoran año tras año para los empleados municipales. Asimismo, han criticado la aceptación de medidas relacionadas con el empleo y el salario provenientes de Madrid, y acuerdos que abren la puerta a la precarización y privatización de los empleados públicos.
Entre las reivindicaciones mínimas acordadas por LAB y ELA se encuentran la recuperación del poder adquisitivo de los salarios, un salario mínimo de 1.500 euros para el personal subcontratado, la no privatización, la estabilización del empleo, jornadas del 100% en sectores feminizados, contratos de relevo, el derecho a reducir la jornada laboral, planes de euskera, medidas de igualdad, la reducción de la semana y jornada laboral anual, y mejoras en la salud laboral.




