La Feria de los Desagravios de Estíbaliz: Entre la Historia y la Leyenda en Álava

Esta feria, recuperada por Araba Medieval, ha revitalizado la fiesta y romería de Estíbaliz desde su reintroducción el 1 de mayo de 2018.

Imagen genérica de la Feria de los Desagravios de Estíbaliz, con puestos de artesanía y productos locales.
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Imagen genérica de la Feria de los Desagravios de Estíbaliz, con puestos de artesanía y productos locales.

La Feria de los Desagravios de Estíbaliz, recuperada por Araba Medieval el 1 de mayo de 2018, celebrará su séptima edición en 2026, revitalizando la fiesta y romería local.

La Feria de los Desagravios de Estíbaliz, que fue recuperada por la asociación Araba Medieval en 2018, se prepara para celebrar su séptima edición en 2026. Este evento ha logrado renovar la fiesta y la romería de Estíbaliz, ofreciendo a los visitantes puestos de artesanía, gastronomía y cultura de productores y agentes locales, en un horario de 9:00 a 16:00 horas. La feria se complementa con diversas actividades que enriquecen el programa del Día de Estíbaliz.
Este año, además, se conmemora el 50 aniversario de la primera Feria de los Desagravios. A mediados de los años 70, Félix G. Petite dirigió a un numeroso grupo de intérpretes para teatralizar esta tradición. Su puesta en escena se basó en una leyenda dramatizada del cronista Manuel Díaz de Arcaya, que narraba el conflicto entre dos jóvenes y nobles guerreros, Hortuño y Egidio, por el amor de una dama.
El origen de esta festividad se remonta al siglo XII, cuando se celebraba un mercado de gran arraigo entre la población. Esta cita coincidía con los Juicios de Dios o Desagravios. Sin embargo, según un miembro de Araba Medieval, existe una disputa entre la leyenda y la historia en torno al 1 de mayo. Los historiadores no llegan a un consenso sobre la veracidad de estos hechos.

"Tradicionalmente se le ha llamado a esta fecha 'Día de los Desagravios'."

un miembro de Araba Medieval
Un documento que salió a la luz en el siglo XVI indicaba que, aproximadamente desde el año 1000, el 1 de mayo en Estíbaliz era un momento para resolver los problemas surgidos. A primera hora de la mañana se celebraba una misa, y aquellos que no hacían las paces se batían en duelo. Era un duelo a primera sangre: el primero que pinchaba salía victorioso. Esta era la forma de dirimir todas estas cuestiones en un solo momento y lugar.
En cuanto a las armas utilizadas, no está claro si se empleaban algunas poco comunes o si directamente se batían a puñetazos. Esto sugiere, según las fuentes, que la intención no era que el perdedor falleciera, sino que el daño fuera el menor posible.
Durante los siglos XIX y XX, Estíbaliz quedó alejado de la mayoría de la población. En ese periodo, solo una persona, el Pater, un labrador que utilizaba el edificio, permanecía allí. Fueron los intelectuales de principios del siglo XX quienes lograron que el Ayuntamiento y la Diputación se implicaran en la restauración de Estíbaliz. A partir de entonces, el edificio experimentó una gran transformación. Aunque se ha respetado el esqueleto medieval del templo, muchos de sus elementos actuales son fruto de la restauración realizada en las últimas décadas.