La Diputación Foral de Álava concede la Medalla de Álava a Juan Manuel Lavín Santamaría

Este reconocimiento póstumo destaca su trayectoria como impulsor del enoturismo y embajador incansable de Rioja Alavesa.

Imagen genérica: Primer plano de una medalla con detalles intrincados.
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Imagen genérica: Primer plano de una medalla con detalles intrincados.

La Diputación Foral de Álava ha decidido otorgar la Medalla de Álava a Juan Manuel Lavín Santamaría, la máxima distinción de la institución, en reconocimiento a su destacada labor en la promoción del enoturismo y el desarrollo de Rioja Alavesa.

A propuesta del diputado general, Ramiro González, el Consejo de Gobierno Foral ha acordado conceder esta distinción a título póstumo, valorando la notable trayectoria de Lavín como empresario, hostelero e impulsor del enoturismo, así como su rol de “embajador infatigable de Rioja Alavesa”.
El galardón subraya la contribución decisiva de Lavín al progreso económico y turístico de Álava, a través de múltiples proyectos gastronómicos, turísticos y de ocio. También se reconoce su compromiso con la difusión de la cultura del vino y la creación de experiencias enoturísticas innovadoras en la comarca.

Su compromiso con el producto local, su visión innovadora y su capacidad para anticiparse a nuevas formas de desarrollo turístico han sido reconocidos de manera unánime por profesionales y agentes del sector, que destacan su papel clave en la proyección de Rioja Alavesa dentro y fuera de nuestras fronteras.

Este reconocimiento se suma al ya concedido este año a Mikel Sánchez, cuya entrega se realizará el próximo 28 de abril, coincidiendo con la festividad de San Prudencio. En el caso de Juan Manuel Lavín, la Diputación Foral tiene previsto entregar la medalla a su familia en un acto específico en Rioja Alavesa, en una fecha aún por definir y acordar con sus allegados.
Juan Manuel Lavín (Vitoria-Gasteiz, 1963) fue un pionero del enoturismo y un referente en la proyección de Rioja Alavesa. Su carrera profesional comenzó en 1986 con la apertura del restaurante Altair, que sentó las bases para futuras iniciativas empresariales ligadas a la gastronomía y los eventos. A partir de ahí, impulsó junto a su familia proyectos como Abadía Catering, integrando desde el inicio una visión innovadora que fusionaba la experiencia gastronómica con el territorio.
A principios de los años noventa, Lavín demostró una gran capacidad para anticiparse a una nueva concepción de la cultura y el turismo a través de la enogastronomía. Esta visión se materializó en el año 2000 con la creación de Villa Lucía, en Laguardia, un centro temático del vino pionero que combinaba gastronomía, divulgación cultural y experiencias turísticas innovadoras bajo el lema “Conocer el vino es amarlo”.