Según el estudio realizado por este medio, el corazón histórico de la capital alavesa combina a la perfección la vida social con una propuesta culinaria que atrae tanto a turistas como a residentes locales.
Las rutas de pintxos se han consolidado como una actividad imprescindible. Calles como Cuchillería, Pintorería o Nueva, junto a las inmediaciones de la Plaza de la Virgen Blanca, concentran una gran variedad de locales donde la calidad del producto es la protagonista.
La revista Viajar, con décadas de trayectoria en el sector turístico, subraya que la combinación de una cuidada preparación gastronómica y el ambiente de sus calles permite que Vitoria siga ganando relevancia como un destino de referencia en el ámbito culinario.




