El 51,9% de los jóvenes rurales vascos desea emanciparse en su lugar de origen

Un estudio del Gobierno Vasco revela que la mayoría de los jóvenes prefiere permanecer en su entorno natal en lugar de trasladarse a la ciudad.

Imagen genérica de un joven en el entorno rural vasco, simbolizando la emancipación y la conexión con la tierra.
IA

Imagen genérica de un joven en el entorno rural vasco, simbolizando la emancipación y la conexión con la tierra.

El Gobierno Vasco ha presentado en Orduña el estudio 'Emantzipazioa Begiratzen', que revela que el 51,9% de los jóvenes de zonas rurales de la CAV prefiere emanciparse en su lugar de nacimiento, y un 20,7% en un área cercana.

El Gobierno Vasco, a través del Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, presentó el lunes en Orduña los resultados de la investigación 'Emantzipazioa Begiratzen'. El objetivo de este estudio es comprender la perspectiva de los jóvenes de las zonas rurales sobre la emancipación y ofrecer a las instituciones una base adaptada a las realidades municipales.
Según la investigación, solo el 31% de los jóvenes entre 18 y 34 años está emancipado, con una edad media de emancipación de 29,8 años. El dato más significativo es que el 51,9% de los jóvenes desea emanciparse en la zona rural donde nació, y un 20,7% en un entorno rural cercano o con características similares. Solo el 6,7% ha manifestado su deseo de emanciparse en la ciudad.

"La cuestión no es solo que los jóvenes quieran quedarse, sino que haya una oportunidad real con las condiciones suficientes para que puedan hacerlo."

La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico
El estudio subraya que la falta de recursos materiales para la vivienda, el empleo, la movilidad, los servicios y la conectividad obstaculiza la emancipación. Estos problemas, en palabras de la consejera, se “acumulan”, limitando la “autonomía” individual. Además, la emocionalidad también se ha identificado como un obstáculo, ya que si los jóvenes no están bien, “no tienen opciones de autonomía”.
Los jóvenes han situado a la familia en el centro del apoyo para la emancipación, ya que el 27,4% de los encuestados recibe ayuda familiar. Por ello, se ha enfatizado la necesidad de políticas público-comunitarias que deberían tener una importancia similar a la familia, dado que las capacidades de apoyo familiar pueden generar “desigualdades”. Teniendo en cuenta que las “condiciones de partida, costes y oportunidades” son diferentes en las zonas rurales, se ha planteado la necesidad de una reflexión política e institucional, ya que la emancipación es “necesaria para la demografía futura de la CAV”.