Este documento, también llamado de voluntades anticipadas, experimentó un aumento significativo tanto en Álava como en el conjunto de Euskadi (con 15.000 inscripciones) en comparación con el año anterior. Además de las nuevas inscripciones, el Registro de Voluntades Anticipadas de Euskadi también tramitó 819 sustituciones o modificaciones de documentos previamente registrados.
Actualmente, 37 de cada 1.000 personas adultas tienen sus voluntades inscritas. Por franjas de edad, 1 de cada 9 personas mayores de 75 años (117 por 1.000 habitantes) en Euskadi tienen sus voluntades anticipadas en vigor e inscritas en el RVVA. Del total de nuevas inscripciones registradas en 2025, tres de cada cuatro personas tenían entre 46 y 75 años. En Álava se realizaron 1.889 inscripciones.
Es de resaltar que el 86% de quienes registraron su documento eligieron representante, una figura no obligatoria pero altamente recomendable.
Cuando la persona ya no puede expresar su voluntad, el representante vela por la correcta interpretación y el cumplimiento de los deseos del firmante. El Registro Vasco de Voluntades Anticipadas, establecido en 2004, asegura que las preferencias personales sobre cuidados y tratamientos médicos estén accesibles para los profesionales sanitarios cuando el individuo no pueda expresarlas por sí mismo.
El documento de voluntades anticipadas puede formalizarse ante personal médico y de enfermería habilitado, el encargado del Registro Vasco de Voluntades Anticipadas, ante tres testigos o ante notario, asumiendo en este último caso los costes notariales. Actualmente, un total de 890 profesionales de medicina y enfermería del sistema sanitario público vasco están habilitados para formalizar estos documentos; solo en 2025 lo hicieron 447 profesionales.




